La espectacularidad sobre el rigor periodístico

Si bien en México aún no nos hemos desapegado del papel en cuanto a la lectura de noticias, los portales web se han convertido ya en un mecanismo de ingreso importante para las empresas periodísticas.

Los lectores modernos, en su mayoría, tienen ya su primer contacto con una nota a través de redes sociales, lo que ha traído mucha presión sobre los medios de comunicación para generar más clicks, porque a su vez serán la herramienta para atraer a más anunciantes.

Es una realidad que todos los portales de noticias suelen traer casi siempre la misma información, pero el ángulo y sobre todo el titular son determinantes para que un lector prefiera una página de noticias sobre otra.

Bajo la premisa de generar más vistas, cada vez es más común que veamos que la espectacularidad de un titular y sus bullets se contraponen con lo que los profesionales de la comunicación llaman el rigor periodístico, es decir, aquella ética en la que la noticia no sólo debe ser verificada con las fuentes fidedignas, sino redactada de manera que la información sea entendible y que no genere interpretaciones contrarias a lo que realmente se quiere comunicar.

Como ejemplo podríamos mencionar el caso de una nota publicada el día de ayer en un reconocido periódico financiero, en donde se habla de la necesidad de generar una base de datos nacional de identidades digitales en nuestro país, con el objetivo de prevenir ilícitos como el robo de identidad.

En ese mismo texto se mencionan como ejemplo los casos de Perú y Guatemala, que no sólo han trabajado en el desarrollo de una base de datos que administra las huellas digitales de la población, sino además están pensando en incluir la información del ADN en dicha base en un futuro próximo.

Aunque la periodista que redactó la nota en ningún momento afirma que en México se vaya a solicitar el ADN para conformar una base de datos nacional –iniciativa que ni siquiera es una realidad todavía en nuestro país con las huellas digitales-, medios digitales que retomaron la información dan a entender en sus titulares que éste es el siguiente paso a seguir por las autoridades mexicanas.

Este mal manejo de la información puede llegar a tener consecuencias que pocos editores web contemplan, como es generar prejuicios o miedos sobre iniciativas que de origen pueden ser positivas para el lector, o al revés, que terminen generándole expectativas sobre una situación que no será factible en el tiempo.

También se está volviendo común que en los comentarios que hacen los lectores en redes sociales se deje de manifiesto su molestia porque el titular no corresponde de ninguna manera con el cuerpo de la nota, por lo que el medio pierde credibilidad inmediatamente.

Ante esta situación, los profesionales de la comunicación debemos tener presente que el rigor periodístico no es un término pasado de moda, sino que debe ser la base de nuestro trabajo diario. Esto trae consigo el reto para el periodista de informar de una manera más atractiva, pero nunca permitiendo que la espectacularidad de un titular sea más importante que nuestra misión de informar con la mayor objetividad posible.