La diferencia entre “no estoy inspirado y necesito una buena idea” y hacer que se te ocurra

Esta no es la primera vez que lees que la inspiración no existe o que en caso de existir, ésta representa el uno por ciento y la dedicación es el resto. Bueno, para mí no existe. He pasado toda mi vida laboral generando ideas, como publicista uno vive de eso. La búsqueda de la idea genera tensión -o entusiasmo-, como se elija, y si es presión, ésta aumenta cuando te preguntan: ¿Cuándo vemos las ideas? Aunque se te tiene que ocurrir, sí o sí, lo que menos sabes es cuándo va a suceder y no puedes depender de ello.

Si bien la práctica cotidiana va ejercitando a la mente a trabajar bajo pedido, los métodos de pensamiento pueden ayudar. Existen varias técnicas del llamado “Proceso Creativo”, todas ellas se parecen, coinciden en mucho. La que considero la más innovadora y útil es ‘El Pensamiento Lateral’, de Edward de Bono. Te recomiendo este libro, puede ayudarte a ver el problema de manera inusual, y por lo tanto, a conseguir una respuesta insólita, sí, que la gente diga ¡wow!

Como fuimos formados por el mismo sistema educativo, aprendimos a pensar y a escribir de manera similar, lo que nos lleva a todos a seguir las mismas pautas repetitivas de pensamiento para resolver un problema y por ello, nuestras respuestas son iguales o sumamente parecidas a las de los demás, salirnos de esas pautas que empobrecen nuestra creatividad es el punto, así podremos ser mucho más competitivos o al menos, más originales.

Aferrarse a la primera idea nos llevará a coincidir con otras personas, recuerda, todos pensamos de manera similar y nuestra primera respuesta seguramente será la de otros. Esa primera idea tírala a la basura. El deseo de conseguir rápido la idea es un potente enemigo de la creatividad, sin dedicarte no conseguirás la mejor y para poder elegirla, deberás tener muchas ideas.

Algunos meses tienen 31 días, otros sólo 30 ¿Cuántos tienen 28 días? Uno (febrero) es la respuesta que te llega de inmediato siguiendo las pautas conocidas de pensamiento. Leer con atención el planteamiento del problema es esencial para comprenderlo, verlo desde un punto de vista diferente ayuda a dar una respuesta distinta, generalmente la correcta. La solución está al final de esta columna, sin embargo, ¿qué tal si te das unos segundos para pensarla?

Aquí algunas sugerencias que pueden ayudarte a hacer que se te ocurra, a generar una buena idea:

Pierde el temor a equivocarte, corre riesgos.

Dedícale tiempo a la búsqueda de la idea, todo el tiempo necesario hasta obtenerla. Si se te acaba el lápiz, sácale punta a uno nuevo.

Persevera con voluntad y pasión por encontrar la mejor solución.

Ten confianza en tus capacidades y no hagas caso a las críticas.

Sé curioso, ten la mente abierta y explora terrenos nuevos.

Acepta el fracaso como el camino para conocer lo que no es útil.

Sé flexible, no te sujetes a pautas establecidas, ábrete al cambio y a las variantes.

Perspectiva, ve el problema a la inversa, que es una de las recomendaciones de Eduard De Bono, míralo de dentro hacia fuera, por ejemplo: ¿Cómo sacas la pelota de ping-pong de un tubo recto de dos metros de alto siendo que uno de sus extremos está pegado al suelo? En lugar de buscar con qué sacarla, que sería la pauta a seguir por todos, podrías pensar qué meter que la expulse. ¿Qué tal si le echas agua al tubo? Así la pelota flotará hasta salir.

La respuesta a la pregunta de los meses es: Todos.

Hasta el próximo miércoles.