La composición poblacional de México está por cambiar y podrías quedarte sin clientes

Desde que tengo memoria, he escuchado a los mayores hablar de las generaciones de jóvenes con una mezcla de preocupación e incredulidad. Parece un requisito indispensable llegar a la edad madura sólo para crear un punto de vista de los errores o falta de compromiso de los de menor edad. Hasta la elección de Andrés Manuel López Obrador, el porcentaje de jóvenes votantes era mayor al de otros grupos de edad. Si las cifras de crecimiento de población, natalicios y decesos se mantiene, podríamos estar frente a un cambio importante en este paradigma.

Según el censo de población del INEGI, la pirámide poblacional de 2015 es más ancha en el centro y se reduce en la base, esto significa que la proporción de niños ha disminuido y se ha incrementado la de adultos.  En 2015, la población menor de 15 años representa 27% del total, mientras que el grupo de 15 a 64 años, constituye 65% y la población en edad avanzada representa el 7.2 por ciento. En los próximos 32 años, será desmedida la importancia de la generación que actualmente tiene 15 a 34 años. Por ejemplo en 2018 este grupo representó aproximadamente 44 millones de personas. Por consiguiente, en el 2022, este mismo grupo habrá de sumar aproximadamente 43.6 millones de personas, más que el segmento 40 a 59 años, y mayor también que el segmento de Generación Z en edad de consumo.

 

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El mayor reto es poner atención en el porcentaje que accede a la mayoría de edad. Por un lado, representan un segmento que aumenta su consumo y simboliza los que alcanzan edad de votar. Para el año 2026, la franja de mayores de edad será del 50 por ciento de las personas que hoy tienen entre 15 y 34 años. En otras palabras, dentro de ocho años, los jóvenes de la llamada Generación Z seguirán subordinados en decisiones familiares y económicas a los millenials. Este tema es trascendental, pues conforme la pirámide poblacional de México se convierte en un rombo, la llegada de menos jóvenes cambiará radicalmente la relación de las empresas con sus consumidores y por supuesto plantea retos importantes a nivel gubernamental.

Retos para las empresas

Si la llegada de nuevos consumidores se hará más lenta, es lógico pensar que la mejor ruta de crecimiento de una marca es construir lealtad con los consumidores actuales. El segmento más interesante para las marcas no necesariamente será el de millenials. Las personas que tienen 45 a 60 años en la actualidad se convertirán en un atractivo importante y su relevancia por lo menos como clientes se mantendrá por lo menos hasta el 2038. Esto obedece a la ola de créditos baratos con los que creció la generación X. Los préstamos a tasa fija con costos relativamente bajos crearon una generación con patrimonio. Analistas internacionales apuntan al final de esta época y el ciclo podría no repetirse pronto. De ser cierto, los millenials podrían ser “brincados” por los créditos baratos.

Para las empresas supone un reto importante, la mayor parte de las estrategias se ha concentrado en el segmento 18 a 30 años. Para salir adelante es importante maximizar esfuerzos a menores de 15 años para aprovechar al máximo un grupo de edad que cada vez se hará más pequeño. Puesto de otra forma, si vendes leche de bebé tu mercado en México tiende a disminuir. Si vendes servicios empresa a empresa o B to B las cosas podrían ser más fáciles, viene una ola importante de profesionales de posición media en la empresa acompañada de una generación de emprendedores que será más grande que los baby boomers y que la generación Z.

Retos para el gobierno

Después del referendum para decidir el futuro del Reino Unido como parte de la Unión Europea, Lord Heseltine, vice primer ministro del Reino Unido dijo al periódico The Guardian, los jóvenes no perdonarán el Brexit. A sus 85 años demuestra la importancia de comprender las consecuencias en cambios generacionales. Refiriéndose al voto Brexit “Aquellos de cierta edad que votaron 70:30 para irse” están “siendo reemplazados rápidamente por una generación más joven que votó 70:30 para quedarse”.

En México la generación de millenials será la fuerza que dominará el panorama político hasta el 2034. Hasta ese año la generación que hoy tiene entre 18 y 34 años será la mayoría al momento de votar. Esto puede suponer una victoria para el partido en el poder, en ese orden de ideas se asume que garantizaría la preferencia actual de voto. Sin embargo, hay un asunto importante a considerar. Es común que las personas se hagan más conservadoras en su pensamiento conforme avanzan los años. En este sentido la generación que votó por Andrés Manuel López Obrador podría convertirse en su peor enemigo. Las políticas de justicia social sólo funcionan cuando la mayoría está de acuerdo y por el envejecimiento de sus habitantes es más probable que México tienda al conservadurismo y geocentrismo.

Para el gobierno esto presenta un obstáculo importante y en estricto sentido de palabra significaría que nos podríamos acercar más a la política actual de Norteamérica de lo que muchos quisieran admitir. En ese sentido se hace indispensable comprender quién será el candidato a las próximas elecciones presidenciales. Más importante, apuntaría al mantenimiento del status quo en fuerzas políticas.

La migración

El comodín en la baraja es la migración. Según la ONU, 25 por ciento de los migrantes en América Latina tienen menos de 19 años. De seguir la ola actual de migración el poder de los Millenials se vería diluido, por lo menos en patrones de consumo. No así en temas electorales, ya que es de suponerse que la mayoría de los migrantes no alcanzarán derecho a voto en el corto plazo. Esto presenta un escenario interesante de consumo y preferencias; si los migrantes aumentan el consumidor mexicano podría —de seguir el patrón de otros países— hacerse más radical en sus ideas conservadoras. Este análisis nos lleva a pensar que las marcas más fuertes en el futuro serán las que exalten valores locales o que generen empleo regional. También fortalecería —en contra sentido— el nacimiento de diásporas que podrían ser una reto para el gobierno Mexicano. Un ejemplo de este fenómeno es Tijuana que hoy cuenta con una diáspora de poco más de 3,000 haitianos muchos de los cuales habitan en la región conocida como el Cañón del Alacrán.

Estos cambios en la estructura de los segmentos de edad en México requieren de análisis informado ya que tendrán impactos importantes en la ventas de las empresas. En este sentido, es importante considerar al mercado actual en las estrategias de marketing, también es clave agregar comunicación a los segmentos del futuro. Las firmas que no atiendan al cliente futuro tendrán problemas para virar el timón más adelante.