• “Manchester By The Sea”, de Amazon Prime, fue la primer película de una plataforma de streaming nominada a un Oscar

  • En la pasada ceremonia de la Academia, Roma de Netflix recibió tres premios: a Película extranjera, Dirección y Cinematografía

  • La primer entrega de los Oscar se celebró el 16 de mayo de 1929 en el Hotel Roosevelt en Los Ángeles, California

Statista apunta que, para 2018, Netflix reunió más de 148 millones de suscriptores a escala internacional. En su intensa lucha por dominar el mercado de video, ese mismo año la compañía invirtió más de 12 mil millones de dólares (mdd) en contenido original. De acuerdo con Variety, esta cifra crecería en 2019 hasta alcanzar los 15 mil mdd. Con esta cifra, podría volver a repetir la hazaña que alcanzó con Roma. Es decir, volver a coronarse con un Oscar.

Y la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas no podría hacer nada por evitarlo. Variety reportó que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) envió una advertencia al grupo. En una carta, el director de la División de Competitividad, Makan Delrahim, afirmó que sería ilegal cambiar las reglas del certamen para bloquear la participación de Netflix. Esta determinación aplicaría para cualquier otro servicio de streaming, como Prime Video o Hulu.

Delrahim apuntó que desobedecer esta orden podría llevar a una controversia de competitividad. Apuntó que si los Óscares impiden participar un tipo de película “y esa exclusión tiende a disminuir las ganancias de los filmes bloqueados, se violarían” las leyes en la materia. La controversia responde a las declaraciones del director Steven Spielberg. El artista aseguró que las obras de Netflix, que “se presentan en cines menos de una semana”, no deberían calificar.

Miedos justificados de la industria del cine

No es raro que el cine tradicional sienta su posición amenazada por las nuevas plataformas de streaming. Statista apunta que, el año entrante, la industria del video en línea tendrá ingresos por 26 mil 609 mdd. Por su parte, el cine tendría ganancias en taquilla por 49 mil 300 mdd a lo largo de ese mismo periodo. Es decir que, a pesar de preceder a su rival por años, aspira a menos del doble de ganancias anuales. La brecha solo puede cerrarse conforme más compañías y conglomerados le apuesten a los contenidos por internet.

Si algo tienen a favor todavía los representantes de la industria del cine convencional, es la penetración. Cifras de IHS Markit, citadas por Insight Media, apuntan que, a escala mundial, hay alrededor de 168 mil pantallas de cine. Y año con año, el número de salas con tecnologías modernas (llámese Digital 3D) incrementa en más del 10 por ciento en más de una región. En comparación, los servicios de streaming de Netflix y sus competidores alcanzan una penetración de mercado máxima de apenas 38 por ciento.

Por otro lado, la victoria de Netflix en la última ceremonia de la Academia fue apenas la culminación de un momento que empezó a forjarse en 2017. En este año, Amazon fue la primera gran plataforma de video en recibir una nominación a mejor película. Si bien su rival fue la primera en recibir una estatuilla, el dato demuestra un hecho importante. Desde hace ya más de un año que las plataformas de streaming están produciendo contenidos dignos de reconocimiento.

Netflix y las plataformas de streaming: Una oportunidad de mejora para la industria

Los servicios de televisión y cine por internet lentamente han demostrado cuál puede ser su aporte a la industria. Con programas como The Marvelous Miss Daisel y The Tick, Amazon ha probado que el streaming tiene una fuerte propuesta en comedia. Y con The Umbrella Academy y Russian Doll, Netflix reafirmó que también hay un espacio para nuevas posibilidades narrativas. Otras plataformas, como HBO GO, Hulu y la nueva Apple TV+, también prometen traer su propia aportación a la mesa.

Es probable que la Academia nunca haya considerado seriamente vetar a Netflix y sus rivales de la competencia. Al final, el movimiento al que hizo referencia el DOJ estadounidense fue iniciado por el director. Además, los últimos Oscars vieron una mayor apertura a nuevas propuestas artísticas antes despreciadas por la industria. Hace unos años, habría sido impensable que una película de superhéroes estuviera nominada algo más que categorías técnicas.

Solo queda esperar que la organización reconozca en las plataformas de streaming un canal alternativo para ideas creativas. Al final, Netflix y sus competidores están invirtiendo considerables sumas de dinero para sus contenidos. Con tickets de entrada superiores a los 10 mil mdd, se puede argumentar que han pagado con creces su presencia en los premios convencionales.