Impacto en la industria automotriz: Fiat Chrysler y Peugeot analizan fusionarse

El acuerdo podría crear otro gigante de los fabricante de automóviles con un valor de más de US$ 47.000 millones.

  • PSA es dueña de Peugeot, Citroën, DS, Opel y Vauxhall 

  • FCA es la alianza que une desde 2014 a Fiat y Chrysler

  • Ambas firmas analizan una fusión que sorprende al mundo de las marcas de autos

La industria automotriz está pasando por un punto de inflexión clave. Hay que remontarse muchas décadas hacia atrás para encontrar un momento en la prolífica historia del automóvil para hallar años tan convulsionados como estos, plagados de incertidumbre por alteraciones de todo tipo, desde a la incógnita de los nuevos impulsores, hasta el combustible que vendrá y las nuevas regulaciones.

Todo está cambiando y ninguna compañía tiene muy en claro el camino a seguir.

Por eso es que la estrategia que desarrolan es casi un reflejo de supervivencia: unirse.

Las alianzas y fusiones son el común denominador en el universo automotriz: así como Nissan, Renault y Mitsubishi siguen trabajando juntas, compañías rivales como BMW y Daimler (Mercedes-Benz) o Volkswagen y Ford, también desarrollan trabajos conjuntos.

Con estas alianzas buscan, básicamente, ahorrar costos de producción y bajar gastos en investigación.

La última novedad es que la compañía propietaria del fabricante de automóviles francés Peugeot, PSA, está en conversaciones con su rival Fiat Chrysler Automobiles (FCA) por un acuerdo para fusionarse y crear una compañía que valdría más de US$ 47 mil millones.

Se trata de un intento del PSA de Francia, y de su director ejecutivo, Carlos Tavares, de aprovechar el fracaso de la combinación que convulsionó a la industria a comienzos de 2019 entre FCA y Renault.

Según The Wall Street Journal, PSA se combinaría con FCA en una fusión de acciones que dejaría a Tavares como director del negocio; mientras que John Elkann, que hoy controla FCA, se convertiría en su presidente.

De acuerdo con lo publicado, las reuniones comenzaron en enero y siguieron durante todo el año, sólo se interrumpieron durante el intento de fusión entre FCA con Renault.

El medio estadounidense dice que Tavares y Elkann se han reunido por este tema de manera personal, aunque explica que no hay garantías de que se llegue a un acuerdo.

Apenas conocida la noticia, las acciones negociadas en Nueva York de FCA subieron más del 7 por ciento.

Este año, las acciones de PSA subieron un 38 por ciento, en comparación con apenas un 1 por ciento de las de FCA.

La compañía francesa tiene un valor de mercado de 23.600 millones de euros, equivalente a unos US$ 26.200 millones; mientras que FCA vale alrededor de US$ 22.000 millones.

Los analistas entienden que para FCA sería negocio porque necesita escala en Europa. PSA, en tanto, no tiene presencia en los Estados Unidos, mercado donde Fiat Chrysler tiene participación de mercado en venta.

PSA, además, tiene bien aceitado el tema del desarrollo de la tecnología para cumplir con las estrictas normas europeas sobre las emisiones de carbono.

Aunque el estado francés también tiene participación en PSA como en Renault, esto no sería una barrera como la que frustró la fusión con Renault.

Las familias Agnelli (Fiat) y Peugeot tuvieron conversaciones hace una década, fue antes de que la empresa italiana se decidiera por unirse a Chrysler, dice el Financial Times.

FCA y Peugeot: ¿por qué?

¿Qué atractivo tiene FCA para que dos grandes jugadores mundiales como Renault y la francesa PSA quieran sumarla?

Como explicáramos, la más importante es que Fiat Chrysler tiene una participación del 12 por ciento en el mercado de Estados Unidos. Y algo más importante aún, tiene ese market share básicamente a partir del segmento que más crece en ese país: pick-ups y SUV.

Por otra parte, lo logra con márgenes superiores al promedio mundial de la industria e incluso peleando con otros grandes rivales como General Motors y Ford.

Para Peugeot, adquirir FCA sería una forma de dejar de depender casi con exclusividad de las ventas en Europa, continente donde las automotrices están cada vez más afectadas por las nuevas regulaciones en materia de medioambiente.

Bigstock

En Europa, Peugeot vende nueve de cada 10 autos que fabrica. Para la marca francesa, una buena forma de diversificar su cartera sería extendiéndose a Estados Unidos. Hacerlo con sus marcas sería mucho más costoso que adquiriendo compañías consolidadas en el país de Donald Trump, como FCA.

Por otra parte, visto desde el lado de Fiat Chrysler, vincular su negocio europeo con Peugeot le brindaría una mayor escala de forma casi instantánea.

Además, como por las regulaciones por el tema de las emisiones en Europa algunos fabricantes –como General Motors, Ford y Honda– han comenzado reducciones, con la ayuda de PSA, Fiat Chrysler podría absorber rápidamente el mercado dejado por sus rivales.


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