Inclusión en eventos corporativos: ”Responsabilidad de Todos”

Me parece extraordinario que podamos escribir y leer sin prejuicios sobre las personas con capacidades especiales, porque finalmente eso son: PERSONAS, tan valiosas como cualquier ser humano; desafortunadamente tienen ciertas limitaciones, pero, no olvidemos que desarrollan de manera sorprendente ya sea otros sentidos u otras habilidades motrices y cognitivas.

En países “desarrollados”, los derechos y sobre todo, la cultura social de respeto para este segmento de la población va en ascenso; muestra de ello es la infraestructura de sus ciudades: cada banqueta cuenta con rampas especiales para que aquellos que utilizan sillas de ruedas puedan pasar cómodamente, hay semáforos con señalizaciones especiales para que las personas que padecen sordera puedan calcular sus tiempos de luz verde, hay sonidos para que los invidentes puedan utilizar el sentido del oído para sentirse seguros. La industria médica y tecnológica desarrollan constantemente innovaciones para facilitarles la vida diaria. Otro buen ejemplo es la considerable presencia de perros guía que se convierten en verdaderos “superhéroes” para aquellos que no cuentan con todas las facultades de salud física o emocional;  estas maravillosas mascotas se dejan ver más allá de las calles; ahora los canes son admitidos en restaurantes, centros comerciales, supermercados, hoteles, eventos e inclusive en cruceros y aviones.

En Europa la inclusión es tal que según datos de la EASPD (Asociación Europea de Servicios para Personas con Capacidades Especiales), las personas con capacidades especiales cada vez tienen más oportunidades de laborar y las estadísticas apuntan que aportan alrededor del 7 por ciento de la economía del viejo continente; han logrado crear 1.1 millones de nuevos empleos para ese sector de la sociedad. ¿Se imaginan si lográramos esto en México? Tristemente estamos muy lejos aún.

Me da mucho gusto y orgullo ver que en el Aeropuerto Internacional de la CDMX trabajan diariamente personas que por diversas razones son dependientes de una silla de ruedas, sin embargo su condición no les quita el nivel de profesionalismo y mucho menos la sonrisa y sus ganas de trabajar. Pero la realidad es que estamos “literalmente en pañales”. Hay mucho camino por recorrer y me parece que es responsabilidad de todos; desde el gobierno, las empresas, el sistema educativo y sobre todo la sociedad.

Es lamentable que en muchos países aún no contemos con la infraestructura necesaria en las ciudades, pero considero aún más vergonzoso que la sociedad esté tan carente de conciencia del respeto que debemos de brindar. Por ejemplo, frecuentemente hay quien rompe las reglas de cajones de estacionamientos designados para personas con capacidades especiales; son ocupados injustamente por gente que no tiene tiempo de esperar. Es frustrante también saber que el transporte público no está listo para brindar comodidades de accesos para todos.

Hablando específicamente de la industria de reuniones y eventos corporativos, estoy convencido que hay también aún mucho por lograr. Es urgente que todos los recintos cuenten con accesos especiales y elevadores. Tanto los clientes como los Meeting Planners debemos de considerar que es probable que a nuestros eventos lleguen personas que necesitan ayuda especial y es nuestra obligación estar listos y dispuestos a apoyarlos en base a sus necesidades para que puedan disfrutar al máximo del evento;  son nuestros invitados y valiosos consumidores.

En México existe un evento anual que se transmite a través de medios de comunicación que sin duda ha contribuido a generar mayor conciencia sobre el tema.

Regresando a los que sucede en países de primer mundo, me parece increíble ver que no solamente se conforman con incluir y apoyar a las personas con capacidades especiales en los eventos corporativos común y corrientes, sino que existen empresas, asociaciones y Meeting Planners especializados en planear y ejecutar eventos exclusivos y segmentados; como por ejemplo: eventos creativos e interactivos para personas que están en sillas de ruedas, eventos para personas sordas, eventos para niños con autismo; en fin, tenemos que pensar que para cada individuo hay un sinfín de posibilidades sin importar sus limitaciones. Recordemos que los eventos corporativos brindan a los seres humanos la oportunidad de relacionamiento, de pertenencia, de escuchar y contar sus propias historias, de compartir, ver, tocar, sentir, escuchar, reír y recordar momentos que marcan y alegran sus vidas.

Pues creando conciencia, creando capacitación al respecto y tomando en cuenta sus necesidades para que la experiencia la vivan al 100 por ciento y salgan tan contentos como todos los demás asistentes.

Tenemos abundantes puntos que analizar y estar dispuestos como individuos, sociedad, empresas y gobierno a dar a todos los individuos el respeto y la dignidad que merecen. Si en tu empresa o a nivel personal quieres compartir ejemplos o ideas conmigo será un gusto para mí.