España a escena

De nuevo habrán de enfrentase con pasión, estrategia y discurso, la derecha (el Partido Popular, Vox y Ciudadanos) y los socialistas (PSOE y Podemos).

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Federico Torres

Me toca en suerte presenciar el anuncio por parte del Gobierno español que impacta de lleno al eje de flotación de la esfera política española: el adelanto de las elecciones generales, audaz declaración que hace su Presidente Pedro Sánchez, quien dijo a sus ministros: “Resistir hasta octubre sería una tortura”.

El marketing político español le ha llamado a este proceso electoral de 15 días: el 28-A (28 de abril).

Comento que el tema se ha apropiado solo de la agenda de la clase política española, porque al caminar por sus legendarias y atestadas calles, desde la mítica Princesa pasando por la Gran Vía, hasta la Plaza Mayor, los ciudadanos españoles no comentan demasiado, como red temática madura, este mensaje fraguado en La Moncloa (sede del Gobierno español), luego de una sesión de estrategia entre Sánchez y su asesor más cercano, Iván Redondo, a quién el primero le ha confiado el calendario y el proceso en general de este superdomingo que se presume cargado de votos.

De nuevo habrán de enfrentase con pasión, estrategia y discurso, la derecha (el Partido Popular, Vox y Ciudadanos) y los socialistas (PSOE y Podemos).

Súmele usted amable lector a esta contienda, el segmento de habitantes que han venido luchando por la Independencia Catalana y tendremos como resultado una campaña política altamente competida que, para ganarse, los asesores y candidatos deberán recurrir a la tecnología, al movimiento ciudadano de tierra, a los mensajes digitales y a los discursos que construyan identidad. El político que mejor elabore su mensaje, investigando lo que estará en juego en la cancha comicial española, ganará el 28- A.

Volvamos un poco a la decisión de Pedro Sánchez, que tomó después de revisar con su cuarto de guerra que los independentistas en el Congreso tumbaron los presupuestos necesarios para gobernar sin contratiempos y el análisis de la foto de Colón de hace unos días que mostraba la manifestación de miles de simpatizantes de los partidos políticos, Popular, Vox y Ciudadanos, instituciones políticas contrarios al PSOE que denunciaban “la traición y la humillación sin precedentes al dar una puñalada por la espalda a la ley en su negociación con los independentistas catalanes por lo que exigieron el adelanto de las elecciones”.

Esta fue la llamada (call to action) que motivó la estrategia en La Moncloa, para tratar de apropiarse de la narrativa de que el Partido Socialista Obrero Español, el PSOE de Sánchez, sería el ganador, ubicándolo en las coordenadas de la moderación, el cabildeo y el respeto a la ley.

La consigna que ahora tiene, decíamos líneas arriba, el Spin Doctor de Sánchez, Iván Redondo, experto en crear y contar historias (storytelling), será de que en España caben todos. Tema que ya se direcciona para ser el eslogan de campaña.

La estrategia de Redondo deberá centrarse más en los fuertes liderazgos que en las ideologías, empujando la premisa de que más vale un líder que ayude al ciudadano a solucionar sus problemas, que complicárselos con pesados pensamientos ideológicos.

Estaremos muy atentos para documentar y monitorear esta campaña en España que, apuntábamos, tiene muy corta duración y que establecerá ante los ojos del electorado, los roles que habrán de jugar los candidatos y sus partidos. ¿Quién será el héroe? ¿El villano? ¿El ayudante del héroe? ¿La víctima?

Amigos, España entra en escena y tiene fecha de estreno: 28 de abril (28-A).

En tanto, por unos días más, seguiremos recorriendo las avenidas y calles de la capital española tratando de escuchar la conversación de sus moradores que gustan de participar en política y que lo hacen con pasión; llegado el momento, cuando la narrativa electoral los atrape, habrán de decidir si es Pedro Sánchez, del PSOE, Albert Rivera de Ciudadanos o Pablo Casado del Partido Popular, quien los deba representar desde La Moncloa.

Nos encontraremos más adelante.