El concepto de la aldea global que Marshall Mc.Luhan acuñara en los años sesenta con bombo y platillos enfocado en las consecuencias socioculturales de la comunicación y que mutó hasta la concepción de tener un mundo sin barreras, parece llegar a su fin. No hay condiciones para sostener este modelo.

Un mundo sin fronteras parece hoy día, un mundo lejano. ¿Es esto un retroceso para la convivencia social?, ¿acaso los afanes de los líderes mundiales por intercambiar productos, pactar alianzas y trabajar sin restricciones, están por fenecer?

Lo cierto es que la pandemia del coronavirus nos mostró todo lo vulnerable que somos y desplazó todos los planes de crecimiento económico forzándonos a pensar qué tipo de mundo queremos para los próximos años. En esta sintonía creo que debemos estar todos, y el gobierno español nos da una pincelada de ello al reunir esta semana a más de 100 mentes brillantes que agrupa a sociólogos, economistas, antropólogos, científicos y politólogos para diseñar la ´Era Poscovid´.

El grupo no obedece a ninguna línea ideológica sino que trabajan con seriedad para hacer planes a futuro bajo el lema: ¨España 2050¨.

Coincido con los que apuntan que en el pasado hemos tenido otras grandes pandemias igual o más mortíferas que ésta, pero lo que no tuvieron las otras, es la caja de resonancia que ahora los medios le proporcionan al Covid-19, redes sociales incluidas. La psicosis y la carga informativa que tenemos ahora no tiene comparación, de ahí que la oportunidad que se nos presenta hoy es única para reformularnos todo.

Lamentablemente no todos piensan así, y ahí radica la complejidad para dejar atrás este episodio que marca nuestras vidas y sobre todo la de los jóvenes de 20 años que nunca habían experimentado una sacudida de esta clase.

La recomendación central para esta semana radica en la rehabilitación precisamente del talento ante la crisis, así como aprovechar las mentes brillantes y con experiencia para identificar las situaciones críticas, reforzarlas con habilidades como las digitales, sociales y de adaptación para manejar e interpretar los datos que fluirán hacia estrategias de acción.

La otra reflexión estriba en el regreso a las tribus, a esas pequeñas comunidades en donde se originó todo. De hecho, en una de mis primeras colaboraciones para Merca2.0, me refería a este fenómeno de la globalización que ahora se ve amenazado por la pandemia. La premisa era de la tribu hacia la aldea global y ahora es al revés, toda vez que estos pequeños grupos tienen más claridad sobre sus necesidades más apremiantes. Tienen misiones específicas operadas por hombres y mujeres con mayor experiencia y no están orientadas o estructuradas en rangos ni categorías. ¿Hay líderes aquí?, ¡por supuesto!, pero se suman al trabajo poniendo el ejemplo.
Lo anterior lo relaciono con las comunidades de base ( Grassroots) que es una forma de asociación que implica que la creación del movimiento y el apoyo del grupo es natural y espontáneo alejadas de estructuras de poder.

El pensamiento anterior concuerda perfectamente con la segunda de las 22 leyes inmutables de la marca que Al Ries propusiera hace tiempo y que se refiere a la concentración. Ries afirma que una marca se fortalece cuando concentra su enfoque y no se desvía de este propósito. Pues bien amigos de Merca2.0, hoy la crisis nos exige máxima concentración para salir adelante.

Estos tiempos serán para edificar; hagámoslo con inteligencia y generosidad.

Nos encontraremos más adelante.

Federico Torres López.

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