El FMI admitió que subestimó la delicada situación de Argentina

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, reconoció que "subestimó" la situación “complicada” de Argentina. Dio a entender así que el país no saldrá fácilmente de la crisis económica. Cómo padecen la situación trabajadores y pymes.

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La crisis de Argentina se sigue profundizando y pocos creen que pueda salir a corto plazo. Menos aún luego de que este miércoles, Christine Lagarde, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) reconociera mala praxis en la estrategia del organismo para ayudar al país.

Hay que recordar que el FMI acordó un préstamo de US$ 50 mil millones, luego extendido hasta 57 mil millones. Le impuso a cambio un fuerte ajuste y una serie de condicionamientos financieros y económicos al gobierno de Mauricio Macri.

En una charla organizada por el American Enterprise Institute –un centro de análisis de Washington— sobre los desafíos de la economía global, Lagarde “admitió las dificultades que enfrentó la economía argentina”, publicó Clarín.

“Fue una situación increíblemente complicada”, dijo y agregó que “varios actores –entre los que me incluyo— subestimamos la situación” cuando se comenzó a negociar el programa de financiamiento a nuestro país.

Habló de los problemas para contener la inflación: “Fue mucho más resiliente de lo que habíamos pensado” y admitió dificultades inesperadas para controlarla. “Tomó mucho más tiempo de lo que habíamos anticipado”, dijo.

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Christine Lagarde, titular del FMI. Foto: Fondo Monetario Internacional (FMI)

En la actualidad, la inflación en Argentina está muy lejos de poder ser controlada. En lo que va del 2019 (hasta abril) ya supera el 15% y se espera que para fin de año no marque menos del 40%.

Medida de forma interanual, es decir, comparando abril de 2018 con abril de 2019, la suba de precios acumulada está por encima del 54%. El dato de mayo será publicado el 13 de junio.

El otro problema es que al mismo tiempo que hay inflación, el país está inmerso en una fuerte recesión que comenzó a mediados de 2018, con el impacto de la devaluación del peso argentino, que perdió más del 50% de su valor respecto del dólar.

A la suba de precios y la falta de actividad, se agrega el problema del desempleo, que crece desde el último trimestre de 2018, y de los niveles de pobreza, que superan el 30% de la población.

Para las pequeñas y medianas empresas se suman más datos negativos: el consumo no se ha vuelto a recuperar para prácticamente ningún rubro. Muestran números en rojo desde finales de 2017.

Además, el crédito es prácticamente inaccesible porque el gobierno, para impedir que el dólar siga subiendo, subió las tasas de interés de referencia del Banco Central más allá del 65% anual, haciendo inviable la toma de préstamos.

En paralelo, como los salarios crecen por debajo de la inflación, estos perdieron poder de compra (12% sólo en 2018), lo que “enfría” aún más la economía.

Y vienen las elecciones

Si todo esto no fuera ya un problema grave, Argentina tiene elecciones presidenciales en 2019, lo que agrega más inestabilidad.

Si bien los candidatos se formalizarán a fines de junio, ya confirmó que participará la ex presidenta Cristina Fernández. Irá como candidata a vicepresidenta de un ex Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, Alberto Fernández.

Alberto Fernández, si bien participó de los comienzos del gobierno kirchnerista, luego se apartó con fuertes críticas hacia la ex mandataria.

Algunos analistas entienden que esta fórmula que competirá en las primarias de agosto, con la incorporación del ex ministro, le posibilitará a la ex presidenta ampliar su base de votantes, especialmente entre los muchos desencantados con el gobierno del conservador Macri.

Mauricio Macri al comienzo de su mandato, en diciembre de 2015.

Para esos potenciales electores, los deficientes manejos económicos del empresario -y ex presidente del club Boca Juniors- fueron la razón principal de la debacle actual.

Los que aún lo apoyan, dicen, por el contrario, que la responsabilidad es la herencia del gobierno de Cristina Fernández.