El copywriter debe ser un Sherlock y casi siempre, sin Watson

Una vez que conoces, practicas o dominas la técnica de copywriting, puedes ayudar sustancialmente a las empresas y profesionales independientes a comunicar de manera persuasiva, con claridad y precisión, ayudarles a vender sus productos y servicios.

Escribir para vender es una tarea compleja, no es fácil hacer copy, no sale a la primera, sin embargo es efectivo, muy efectivo.

Para escribir copy cuentas con tres fuentes de información:

– La que te da el cliente, pues nadie conoce su producto como él, deberá tener una Estrategia de Comunicación que dicte el qué decir para que tú como copy propongas el cómo decirlo.

– Lo que investigues por tu cuenta, como un Sherlock, lo que averigües de su audiencia en las redes, de su público objetivo, de su competencia. Lo que puedas obtener al hablar con estas personas, buscando insights, deseos, motivaciones, necesidades, emociones que los mueven…

– Y por último, tu mente, el ‘Sherlock interno’ : tus conocimientos, tu preparación y cultura, pues ahí hay un archivo enorme en el que están guardadas experiencias –aciertos y errores–, prácticas exitosas, miles de datos y es fuente de imaginación, de creatividad, indispensable para escribir copy efectivo.

Sin información es inútil tratar de escribir. Conocer al receptor de tu mensaje, lo más posible sobre él, desde sus gustos, situación económica, sueños, metas, si tiene pareja, hijos, casa propia, un sin fin de datos que pueden orientarte para encontrar la forma más efectiva de escribirle, y si lo has escuchado hablar o leído una encuesta que respondió, usar sus palabras, las mismas que utiliza al referirse a tu marca, ese es el lenguaje que generará mayor empatía.

En tu papel de Sherlock tendrás el tiempo y tal vez los recursos en contra. Recuerda que en este oficio o como muchos prefieren que se le diga al copywriting, profesión, nunca hay tiempo para entregar, siempre lo hay para corregir. Para los clientes todo es urgente, todo, y pienso que si todo es urgente, ya a nada se le puede llamar así, se convierte en una forma de vida.

Te sugiero que aun cuando terminarás investigando la información que requieres por tu cuenta, insistas en que te la proporciones el cliente. Piensa que él está metido todo el tiempo en su negocio y lo más seguro es que haya desarrollado una sensibilidad importante para “sentir” su marca. Que la conozcas es crucial para tu trabajo, finalmente te calificará basándose en ella.

Después de terminar tu trabajo como Sherlock, cuida a las palabras y ellas cuidarán de tu marca.

Gracias por leer. Hasta el próximo miércoles.