¿De qué va la distribución farmacéutica en México?

Las farmacéuticas y la distribución de los medicamentos han estado en el centro de la discusión desde hace varios meses. Muchos se preguntan por qué se dejó crecer tanto a los grandes distribuidores -mayoristas- del sector farma, algunos de los cuales han sido señalados por el gobierno.

Lo cierto es que las firmas farmacéuticas nunca han pretendido hacer la distribución de sus productos, a diferencia de otras industrias, como las embotelladoras o panificadoras, por ejemplo, que fabrican y distribuyen como parte de su core business, además con una logística tan perfecta que, incluso, ha sido modelo para otros sectores dentro y fuera de México.

Quizá por su naturaleza innata de investigación y desarrollo, o la aplicación para sí mismas del refrán de “zapatero a tus zapatos”, las farmacéuticas han dejado siempre la distribución de sus productos a terceros, que justo son las grandes empresas que se han especializado en el almacenamiento y distribución de sus productos a lo largo y ancho del territorio nacional.

La distribución de medicamentos, cabe recordar, es un asunto delicado, porque los fármacos deben tener ciertas condiciones de temperatura y humedad, entre otras condiciones, para que el principio activo de cada producto siga vigente. Además, hay ciertos medicamentos que demandan la llamada “cadena de frío”, como son las vacunas, oncológicos y ciertos fármacos para enfermedades raras, como la esclerosis múltiple, entre otras.

Aunado a lo anterior el gobierno no tiene los grandes almacenes ni la capacidad para hacer la distribución oportuna de los medicamentos que le provee la industria farmacéutica, justo por ello, empero, históricamente le ha dejado esa tarea a terceros; tampoco tiene el know how para hacerse cargo de los fármacos especializados mencionados en el párrafo anterior. De ahí la preocupación de la industria farmacéutica cuando se ha escuchado a diversos funcionarios mencionar que, para bajar costos, en adelante el gobierno se hará cargo de la distribución.

Sin embargo, a pesar de que el gobierno ha amagado con deshacerse de estos intermediarios, la verdad es que sin el apoyo de los distribuidores de medicamentos y de las empresas farmacéuticas, en este momento la crisis del sector salud sería mucho más grave de lo que ha aparecido en los medios de comunicación.

En este contexto, es importante reconocer la labor que han hecho las instituciones del sector en estos primeros meses del nuevo gobierno, pero hay que recordar que el costo financiero de la misma lo han asumido las empresas de este rubro, lo cual podría dañar su viabilidad futura.

Recordemos que en este mes de junio, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) hizo una solicitud de medicamentos a todos los proveedores por un monto de 1,421 millones 095 mil pesos para la adquisición de 834 claves de medicamentos a nivel nacional en una compra consolidada para abastecer en este año.

Es importante subrayar que estas claves son vitales para el mediano funcionamiento del ISSSTE, además de que ayudarían a destrabar los cuellos de botella existentes; pero todavía no hay un calendario de pagos para quienes participen, lo que obligará a reducir la cantidad de ofertantes.

Como se ha dicho mucho por diversos actores, en especial por la Cámara Nacional para la Industria Farmacéutica (Canifarma), el instituto viene arrastrando un adeudo importante por la compra de millones de piezas de medicamentos que ya fueron distribuidas y entregadas a los pacientes. No olvidemos que, incluso, hay adeudos desde 2017.

El adeudo con la industria farmacéutica en 2018 es de 2,204 millones 200 mil pesos, y en 2017, la deuda aún pendiente es por 1 millón 170 mil pesos. En 2019 el ISSSTE ya tiene una deuda vencida por 705 millones 031 mil pesos, monto que ya forma parte del presupuesto autorizado para este año, pero, reitero, todavía no hay fecha de pago.

Así, la industria farmacéutica no está viendo con buenos ojos que el ISSSTE participe en la compra consolidada de medicamentos de este segundo semestre de 2019, al menos mientras no pague sus adeudos de años anteriores, de 2017 a la fecha. Ello demuestra que la industria farmacéutica tiene una gran preocupación por la garantía de pago.

Al respecto, la Asociación Nacional de Distribuidores de Insumos para la Salud (ANDIS), que dirige Carlos Ramos, ha expresado al respecto que confía en que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) solucione pronto esta situación que ya ha puesto en una delicada situación a esta dinámica industria.

Cabe recordar que el mercado farmacéutico mexicano aporta el 0.8% del Producto Interno Bruto (PIB) y es de los más importantes del mundo, ya que está entre los primeros 15, además de ser el segundo de América Latina, solo después de Brasil; a nivel interno, es motor del crecimiento económico, puesto que genera un impacto directo en al menos 161 ramas de la actividad económica y las compañías farmacéuticas en México generan más de 100 mil empleos directos y 500 mil indirectos, de ahí la importancia de hablar y analizar este sector.

El botiquín

Es muy urgente que el gobierno dé a conocer el calendario de pagos a la industria farmacéutica, porque ello abonará a la confianza y certidumbre en las instituciones del sector salud, que tanta falta hace en este momento.