¿Cuántas pelotas puedes atrapar si te avientan cinco a la vez?

Para el tema de hoy, tomo como ejemplo la página web, una herramienta a través de la cual sí podemos convertir a las visitas en clientes. ¿Cómo hacerlo?

Para que tu página web no sea sólo una tarjeta de presentación, es importante que pienses que las personas que entren se preguntarán: ¿Qué hay en esta web para mí?, lo primero que deberían ver es justamente la respuesta y ésta debe ser una muy clara, precisa y contundente.

Pregúntate ¿qué quiero que haga la persona que entre a mi página web? La respuesta a esto definirá con exactitud la comunicación: qué decir y cómo decirlo. Deseas que pida mayor información, que compre, que responda a un formulario, que se suscriba, que reserve, lo que sea, debe ser UNO el objetivo, lanzarle una sola pelota. Deberás, por lo mismo, escribir un call to action para solicitarle que haga eso que deseas, uno solo y sí, lo puedes repetir, lo que no es recomendable es pedirle a quien visita tu página que atrape varias pelotas.

Define con absoluta claridad el objetivo y asegúrate de saber sin duda ¿qué haces, qué ofreces diferente, por qué estás haciendo esto y, sobre todo, a quién le deseas vender, cuál es el tipo de cliente que quieres tener? Si tu página web no está estructurada así, será muy conveniente que cambies la palabras orientándolas a contestar estas preguntas.

En las marcas establecidas esto es crucial, he vivido varios casos en los que tres ejecutivos de una misma empresa contestan distinto cuando les pregunto qué venden y cuál es la promesa de valor de su marca. Imaginemos que eres un emprendedor e inicias tu negocio y no tienes claro el objetivo, ¿cómo vas a escribirle a tus clientes, qué les vas a decir y cómo se los vas a decir?

No se trata de vender sino de conocerte, saber en verdad quién eres como marca. Tener claridad absoluta y usar las palabras correctas para comunicarlo.

Es fácil perderse, comenzar con un objetivo y a la mitad del camino olvidarlo o modificarlo, esto sucede con frecuencia, para evitarlo, es indispensable tener una Estrategia de Comunicación pues norma todas las acciones y es un documento al que debemos regresar durante el proceso de comunicación, al elaborar una campaña, por ejemplo.

Algo sumamente importante: vigila la manera como escribes tu objetivo, sí, cómo lo comunicas en tu página web, qué palabras utilizas, cuáles serán los argumentos que le vas a dar para que elija tu marca y no la de tu competencia. Si encargas a un copywriter esta importante labor, será a él al que le debas comunicar antes que a nadie tu objetivo, y para el bien de tu marca, lánzale una sola pelota, procura ser claro y preciso. En síntesis, tú le dirás el qué decir y el te propondrá el cómo decirlo.

Cuida a las palabras y ellas cuidarán que tu marca no se haga pelotas.

Gracias por leer. Hasta el próximo miércoles.