Cristiano, Iniesta y otros deportistas que protagonizaron los peores comerciales

Cristiano, Iniesta y otros deportistas que protagonizaron los peores comerciales
Imagen: YouTube

Sólo por detrás de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo es el segundo deportista mejor pagado del mundo, de acuerdo con Forbes. La Juventus de Turín le da 65 millones de dólares, a los que se le añaden otros 44 millones por publicidad.

En este último apartado es donde aparece una marca que ha dejado huella en su carrera como embajador de spots comerciales. Si bien es positivo para las marcas ser relacionadas con deportistas, según las cifras, también es cierto que a veces el resultado es cómico y desastroso a la vez.

Es el caso de Shopee, que en su última campaña coloca al portugués marcando un gol de tiro libre, hasta ahí todo bien, pero de repente utiliza la app y el árbitro le muestra un tarjeta con el nombre de la marca, y de pronto: baila al ritmo de Baby Shark.

Conmocionó las redes como uno de los peores comerciales protagonizados por una figura tan importante como el astro luso. Muchos se preguntan cuánto tuvo qué pagar la marca para que el deportista aceptara aparecer de tal manera.

Otro futbolista cuya aparición en la publicidad no se olvida es Iniesta. El ex jugador del Barcelona tuvo una pésima aparición en una campaña de Helados Kalise, propiedad del Grupo Kalise Menorquina.

Iker Casillas pasó a ser la burla de miles cuando apareció en el spot de Groupama, una empresa de seguros que lo puso a cantar.

Finalmente, Rafael Nadal representa a los tenistas en este listado, con el simple hecho de hablar coreano para KIA. Aunque cabe mencionar que este comercial por lo menos sí fue intencionalmente gracioso.

Los deportistas siempre han sido figuras de deseo para las marcas en publicidad, primero porque el 59 por ciento de los aficionados prefiere acercarse a una marca relacionada con sus preferencias deportivas, desde ahí podemos partir para demostrar la importancia de sports marketing.

Segundo porque se trata de influencers celebrities con un alcance mayúsculo que muy pocas figuras pueden tener en el mundo, son embajadores excelentes y de alto nivel que pocas marcas pueden pagar y cuya exposición no tiene límites, ya que los conocen en casi todo el planeta.