Conversando con humanos en un mundo digital

Estamos inmersos en una era digital que día a día cobra más fuerza en los diversos ámbitos de la vida diaria, tanto a nivel personal como de negocios. La manera de relacionarnos con las personas y de hacer negocios se ha transformado. Sin duda, la mercadotecnia, a través de anuncios publicitarios y en ocasiones del apoyo de influencers, ha dado un valor especial a los diversos dispositivos tecnológicos y ha contribuido a que muchos perciban a la tecnología como una necesidad diaria.

En la medida de sus posibilidades, las empresas de cualquier tamaño y giro, han tenido que adaptarse a este cambio tecnológico para no quedar rezagadas, continuar estables y en crecimiento. Una de las vertientes de la inclusión de la tecnología en los negocios se percibe en la Industria de Reuniones; los organizadores hemos tenido que asociar nuestras ideas a diversas herramientas tecnológicas, con el objetivo de estar a la vanguardia, facilitar y agilizar procesos, superar las expectativas de los clientes y sorprender a la audiencia.

Las herramientas y aplicaciones tecnológicas son tan cambiantes, que exigen innovación constante. Sin embargo, hay grupos de personas, sobre todo los que son mayores de 55 años, que muestran mayor resistencia ante la implementación de la tecnología en los eventos corporativos, sin embargo, los avances son tan constantes que de una u otra manera se convierten en parte de la digitalización.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2018 revela que la población de 55 años o más es la que menos usa internet, registrando cifras de 4.1% para las mujeres y 4.0% para lo hombres. Para muchos, no es tan sencillo adaptarse a los procesos digitales después de llevar años y años acostumbrados a lo tradicional.

El gran reto para las marcas y Meeting Planners es encontrar la manera de acercarnos a la audiencia de manera atractiva, utilizando herramientas tecnológicas que logren captar su atención, además de que recuerden los mensajes clave y tengan en el top of mind la marca, a través de la creación de experiencias que logren impactar de manera positiva a todos o la gran mayoría de los que asisten a un evento.
A pesar de la complejidad, lograrlo no es tan difícil. Afortunadamente, a la mayoría de las personas les llama la atención todo lo que está relacionado con la digitalización de los procesos y las facilidades que esto brinda. En general, los asistentes a eventos corporativos se muestran emocionados ante la digitalización, por ejemplo, en el registro.

De entrada, no tener que hacer grandes filas les ofrece un beneficio por lo que se muestran positivos y adoptan el cambio de manera sencilla.
Una de las herramientas que más llama la atención y que está presente en diversos eventos corporativos, es la realidad virtual y realidad aumentada. El hecho de que los asistentes puedan interactuar con contenidos virtuales, les resulta muy interesante, novedoso, atractivo y hasta divertido.

Una manera de comunicarse con la audiencia de manera asertiva es a través del smartphone; a través de apps que permitan implementar dinámicas, encuestas y diversas acciones que arrojen datos sobre el comportamiento de los usuarios a la par que su experiencia mejora. De acuerdo con datos de ENDUTIH 2018, el número de personas que se conectan a internet desde un teléfono inteligente va en aumento; en de 2017 a 2018, el incremento fue de 5.5 millones de usuarios, pasando del 92% en 2017 al 93.4 % en 2018, lo que representa grandes oportunidades para marcas y organizadores.

La manera de comunicarse con la audiencia ha cambiado y, seguramente, seguirá experimentando diversas adaptaciones. Es importante que como organizador te des a la tarea de ver esta transformación hacia lo digital como una gran oportunidad de acercarte a tu audiencia de manera diferente; hacerlo no sólo es un desafío, también representa la oportunidad de estar a la vanguardia y de mantenerte vigente en un mundo cambiante y con tendencias cada vez más tecnológicas. El salto a lo digital es una realidad, la pregunta es: ¿cuántos lograrán mantenerse vigentes?