Consultas ciudadanas, mercadotecnia con un toque de democracia

Cuatro es mejor que uno o así parece ser para el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador. La consulta en la que se decidirá si continúan o no las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México o NAIM se efectuará a lo en cuatro días, y no uno como estaba previsto, informó hoy el Gobierno entrante. Por su parte Jesús Ramírez portavoz del próximo presidente confirmó que la consulta se llevará a cabo del jueves 25 de octubre al domingo 28 del mismo mes en 538 municipios de los 2,457 del país .

En un acto que demuestra una nueva estrategia de comunicación muy similar a la que el presidente Enrique Peña Nieto utilizó en su inicio de gestión y que se ha vuelto herramienta estándar de líderes a nivel mundial, esta semana, López Obrador difundió un video en el que prometió ser objetivo con la consulta pero defendió la opción de que el proyecto se traslade de su ubicación original, en el Lago de Texcoco, para que se construyan más pistas en la base aérea de Santa Lucía. También busca mantener en operación el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

AMLO señaló a través del video la construcción del NAIM requeriría 88 mil millones de pesos de presupuesto público según el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México, y argumenta que su gobierno no podría aportar dicha suma. En lo que parece una zaga de contenido viral el video de casi 17 minutos de AMLO se reconoce la saturación del aeropuerto de la Ciudad de México mismo que tendría que ser atendido. En 2017 el aeropuerto internacional de la CDMX sumó 45 millones de pasajeros seguido por Cancún con 24 millones. También en transporte de carga es el AICM el líder con 396 mil toneladas en 2016 seguido por Guadalajara con 142 mil toneladas.

La votación será contabilizada por la Fundación Arturo Rosenblueth fundada en 1978 y nombrada así en reconocimiento a la labor de este científico mexicano que participó en el desarrollo de la Cibernética y que estableció el Centro de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. Enrique Calderón Alzati, presidente de la Fundación confirmó que serían ellos los encargados de computar los resultados. Toda la información será encriptada y se espera la participación de entre 100 mil y un millón y medio de personas. Este número parece bastante bajo considerando que tan sólo en la Ciudad de Mexico hay más de 9 millones de habitantes.

Se aplaude el ejercicio de transparencia del nuevo gobierno pero esta clase de esfuerzos en el pasado no siempre han sido buenos. El problema con estas votaciones es que no necesariamente resuelven el problema y en ocasiones terminan por crear nuevos retos para la sociedad. Por lo menos así sucedió con la votación en el Reino Unido que terminó por crear el Brexit. Ciertamente el NAIM no es una votación con ese nivel de importancia pero es innegable que el voto en este tipo de preguntas termina por ser una sobre simplificación de asuntos muy complejos. Los referéndum o consultas populares normalmente terminan a favor del gobernante, es decir, si es querido (cómo es el caso con Andrés Manuel López Obrador) la votación se inclinará por su preferencia. Estas votaciones terminan por ser un ejercicio de popularidad del gobierno o partido en el poder y no siempre está centrado en asunto a resolver. Por igual, en Colombia, quienes votaron a favor del referéndum de la paz, también lo hicieron por el presidente Santos en la boleta presidencial.

Según Alexandra Cirone, de la London School of Economics “En contextos donde el referéndum trata un tema político histórico, puede ser difícil para los votantes separar las experiencias pasadas con lo que es mejor para el país en el futuro.” Esta votación es un examen para los más de 500 municipios y sus habitantes, el tiempo dirá si somos capaces de separar nuestra opinión del gobierno actual del beneficio colectivo. El ejercicio democrático a través de consultas ciudadanas o redes sociales se ha convertido en la estampa de una nueva forma de comunicación del estado. Para las marcas esto supone un reto importante ya que ensucia un espacio que normalmente estaba reservado para ellas. Ahora las firmas comerciales tendrán que competir por la atención del consumidor, no sólo con temas de familia o rivales de mercado, también resulta que el gobierno desea una parte de nuestra atención.

Jaron Lanier argumentaba en su libro Who Owns the Future que el reto más importante es quién es dueño de los servidores y bases de datos que conectan el actuar del ser humano. Antes parecía que eran las marcas o redes sociales las que irían por este Santo Grial, pero ahora los gobiernos parecen decididos a ser parte de nuestro screen time. Para colmo el tema de gobernabilidad pasa a segundo término, no es tan importante quién es el gobernante que hace la pregunta, caray, ni siquiera el asunto materia de la encuesta es relevante. El eje más preocupante de esta nueva tendencia será la sobre simplificación de asuntos de la agenda nacional. Con seguridad esto terminará por convertirse en votaciones a través de huellas digitales en el teléfono. Parecería que es una ventaja; sin embargo, los mercadólogos sabemos hace tiempo que tener la atención del consumidor es muy difícil, por qué no sucedería lo mismo con este tipo de votaciones, ¿será posible que sucede lo contrario a lo deseado y que en vez de participar más, será menor la participación?