• Para la mayoría de las empresas, la mejor forma de medir el desarrollo de habilidades es con exámenes internos

  • Hasta 59 por ciento de las compañías invertirán más dinero en cursos de entrenamiento en línea

  • Por el contrario, cuatro de cada cinco empresas reducirán su gasto en talleres de preparación presencial

Hace un par de décadas, bastaba tener un título universitario para tener el trabajo asegurado. Pero el mercado laboral ha cambiado radicalmente desde entonces. En México, para finales de 2017 se estimaba que la mitad de la población desempleada poseía preparación superior. Incluso en Estados Unidos es cada vez menor la ventaja de un título para obtener un empleo. Ahora, las habilidades duras y blandas son las que diferencian y dar valor a los profesionistas.

Sin embargo, no todas estas aptitudes tienen el mismo valor para el mercado profesional. En un comunicado, LinkedIn expone que existen al menos 50 mil habilidades distintas. ¿Cómo saber en cuáles deben invertir las personas? La red social respondió esta pregunta en su Workplace Learning Report 2019. En el documento, detalló diez características duras y blandas que los individuos deberían considerar desarrollar en el transcurso del año.

Para habilidades blandas, LinkedIn identificó que creatividad, persuasión, razonamiento analítico, colaboración y adaptabilidad, en ese orden, serían las más importantes en 2019. Por otro lado, en cuestión de aptitudes duras, los profesionales deberían invertir en aprender Cloud Computing, Inteligencia Artificial, Gestión de Personas, Diseño de UX y Apps Móviles. Ambas listas, apunta la red social, reflejan la creciente importancia de la tecnología y la innovación.

El desarrollo de habilidades en el nuevo mundo laboral

LinkedIn no está revelando nuevas tendencias con su más reciente reporte. Un estudio del Observatorio Laboral reveló que en México las carreras relacionadas con las ciencias y la tecnología son de las mejor pagadas. Y un análisis de Endeavor reafirmó que tanto las habilidades que las máquinas no pueden adquirir (creatividad, pensamiento analítico) y las relacionadas a su operación son las que más se apreciarán en el futuro a corto plazo.

Pero el reto para el desarrollo de habilidades no es necesariamente cómo adquirirlas. De acuerdo con LinkedIn, apenas 27 por ciento de los desarrolladores de talento tendrán límites de presupuesto para desarrollar las aptitudes de los profesionistas. El problema más bien radica en saber identificar correctamente las carencias de cada individuo. No solo es un área prioritaria para la red social. También es una frustración constante en el mercado laboral.

A mediados de 2017, CareerBuilder estimó que las compañías perdían un millón de dólares anuales. Esta fuga de recursos se debía a que las habilidades de sus empleados no empataban correctamente con sus necesidades de negocio. Pero un año después, Enchancv señaló que no existe, en promedio, una brecha de aptitudes tan grande. El problema recaía en que las personas estaban desarrollando las capacidades incorrectas para los trabajos.

En este sentido, es importante que los aspirantes profesonales no solo se enfoquen en las habilidades generales presentadas por LinkedIn. La mayor parte de las carreras actuales implican un alto grado de especialización. De esta misma forma, las aptitudes duras y blandas en las que cada persona debería invertir no deberían regirse por parámetros generales. Más bien, deberían ir enfocadas a un puesto o una plaza específica que se quiera ocupar.