Con la revolución tecnológica, la creciente competencia en el mercado así como las necesidad de las empresas por optimizar al máximo sus niveles de rentabilidad, la tarea de conseguir un empleo es cada vez más compleja.

Algunos números al respecto abren el panorama. Estimaciones de Cisco indican que, a nivel global, existen 75 millones de jóvenes que no tienen empleo, situación que tiene que ver en gran medida con la imposibilidad de cubrir las expectativas sobre lo que necesitan las empresas.

Las competencias, habilidades y conocimientos que los nuevos puestos de trabajo exigen y los pocos perfiles realmente capacitados que se encuentran en el mercado, son pilar de la problemática.

De manera particular, a decir de la misma fuente, en México 4 de cada 10 trabajos no hubo quien los pudiera ocupar porque no tenían las calificaciones y las herramientas necesarias.

Tendencia que crecerá a futuro

Con el nacimiento de nuevas tecnologías y su rápida adopción dentro de las estructuras de trabajo, los aspirantes a una vacante deben preocuparse por nutrir su perfil profesional con elementos adicionales a los ya conocidos.

Y es que existen algunas estadísticas que son verdaderas alertas sobre el futuro complejo que se dibujará en el mercado laboral. Por ejemplo, datos entregados por la Universidad de Pau y de los Países del Adour (UPPA), en el área de tecnologías de información así como con el resto de las áreas relacionadas con la transformación digital, entre 30 y 40 por ciento de empleos podrían desaparecer su los empleados no se capacitan.

En este sentido, de acuerdo con proyecciones del Foro Económico Mundial, para 2022, el 54 por ciento de la población mundial necesitará actualizar sus conocimientos y adquirir nuevas habilidades para poder competir en el mundo laboral.

¿Cuáles son las áreas de oportunidad?

Bajo este contexto, la pregunta obligada que surge es sobre qué áreas deberán de especializarse y trabajar los empleados para ser realmente una opción entre las empresas que buscan talento.

Con el fin de responder esta incógnita, Endeavor realizó un estudio en el que descubre cuáles son las habilidades que buscarán los empleadores en sus futuros colaboradores hacia 2020.

Un buen manejo de idiomas se ubica en la primera posición, lugar que ha mantenido durante los últimos tres años dentro de los análisis de la fuente citada. En caso contrario, resulta interesante descubrir que mientras las habilidades de negociación quedaron fuera de las habilidades más buscadas, liderazgo e innovación subieron a la séptima posición, lo mismo que los conocimientos en tecnología y programación, que pasaron de la tercera a la segunda posición.

Aunque podría pensarse que dominar las nuevas tecnologías es la máxima demanda que crecerá en el futuro, lo cierto es que otros parámetros mucho más relacionados con valores y formación personal escalan peldaños dentro del ranking. La creatividad, originalidad e iniciativa subieron un puesto, mientras que la ética se mantiene dentro de las primeras cinco exigencias más comunes.

La demanda de profesionales mucho más completos es clara, con lo que los profesionales tendrán que apostar por una formación más completa que les permita presentarse como verdaderas piezas de valor en un mercado en el que si bien el conocimiento domina, las habilidades para convertirlo en innovación son las que mandan.

Top 10 durante 2015 Variación de valores 2015 vs 2018 Top 10 durante 2018
Idiomas = Idiomas
Habilidades básicas -1 lugar Tecnología y programación
Tecnología y programación +1 lugar Habilidades básicas
Ética -1 lugar Creatividad, originalidad e iniciativa
Creatividad, originalidad e iniciativa +1 lugar Ética
Pensamiento analítico e innovación = Pensamiento analítico e innovación
Pensamiento crítico -3 lugar Liderazgo e innovación
= Pensamiento analítico e innovación
Negociación Fuera de la lista Herramientas de Google
Herramientas de Google +1 lugar Pensamiento crítico y análisis