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Actualmente las redes sociales ya no sirven sólo para mantenernos en contacto con familiares o amigos lejanos, han evolucionado tanto que ya es una herramienta que utilizan las empresas para evaluarte antes de contratarte, y, sobre todo, es un elemento clave para construir tu branding personal.

Además, al ser un medio donde la información viaja rápidamente, es muy sencillo que lo que publiques llegue a cientos de personas en minutos, haciéndose viral. Esto puede ser un arma de doble filo, ya que puede impulsar tu marca o debilitarla considerablemente, dependiendo de la información que des a conocer.

Tal es el caso de la piloto de Interjet Ximena García, que en días pasados se volvió viral un comentario que publicó en sus redes sociales el 15 de septiembre: “Debería caer una bomba en el Zócalo capitalino, nos haría un favor a todos #vivaMéxico Pd: si les molestan mis comentarios bórrenme, créanme que me vale 2 pesos saludos cordiales”. A lo cual, Gabriela García Orozco, otra empleada de la misma aerolínea respondió: “yo te apoyo”.

Después de estos comentarios los usuarios de las redes sociales viralizaron este mensaje y reclamaron a la empresa por este acto; Interjet dio un comunicado por Twitter donde lamentaba la inaceptable publicación de sus empleadas y reiteraba su compromiso “con la seguridad, tolerancia, respeto y el rechazo a cualquier manifestación de violencia”. Por lo cual, suspendieron de manera temporal a ambas personas mientras se realizan las evaluaciones pertinentes.

Este acto no sólo afectó el branding y la reputación de ambas colaboradoras de Interjet, sino que la aerolínea también se ve implicada. Ya que la percepción que se tenga de ellas permea en la institución.

Las redes sociales son un canal que comunica todo lo que hacemos y mediante ellas podemos estar ligados profesionalmente a la empresa en la que trabajamos, por lo tanto, hoy en día debe haber una congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos, incluso en el ámbito digital.

Un artículo publicado por la Universidad Rey Juan Carlos de España titulado Nuevas formas de búsqueda de empleo en las redes sociales señala que la mayoría de los profesionales de Recursos Humanos (más del 80%) hacen uso de los perfiles digitales para conocer más sobre los candidatos y destaca que un tercio de ellos rechazaron al candidato por su actividad en las redes sociales. Las razones: apología de la violencia o discriminación (60%), publicación de contenido que promueva consumo de drogas y/o alcohol (59%), y la no congruencia de datos en el CV del candidato (58%).

Estas cifras no deben sorprendernos, si consideramos que en realidad las redes sociales y lo que construimos en ellas genera branding personal o profesional, y que en ocasiones nos brindan mucho más detalle que un resumen curricular.

Las redes sociales se han vuelto parte del día al día del proceso empresa- colaborador, y si bien cada vez alcanzan más terreno en la toma de decisiones para contratar un candidato, también adquieren más poder y seriedad cuando se decide determinar si un colaborador representa los valores y fines de la empresa o no, a través de lo que comunica en redes sociales.

Por esta razón, es importante que exista coherencia entre nuestros valores y actos, ser consientes de lo que queremos proyectar con nuestra imagen y cuidar cada detalle que forma nuestro branding.

Recuerda que siempre tomará más tiempo y será más complicado reconstruir una imagen que trabajarla desde un principio.