Cómo evitar el “Burnout” como organizador de eventos

El Burnout es una condición común en diversos campos de trabajo creativo, incluyendo la organización de eventos corporativos. Hay que considerar que los meeting planners vivimos rodeados de situaciones estresantes todo el tiempo: desde tomar decisiones financieras, largas jornadas de trabajo, pocas horas de sueño, de pronto tratar con personas muy difíciles, más una lista interminable de detalles.

No cabe la menor duda de que ser un organizador de eventos corporativos es un gran desafío, pero cuando se junta la pasión, la adrenalina, la experiencia y sobre todo, un buen equipo de trabajo, es un trabajo que nos llena plenamente.

Es importante tomar en cuenta el desgaste físico y emocional que se genera previo al evento ya que implica muchas desveladas, juntas con el cliente, juntas con proveedores, juntas con tu equipo de trabajo , armar la propuesta creativa: conceptos, contenidos, renders, imágenes; y por supuesto, el factor de armar y presentar presupuestos. Preparar y presentar el Pitch al cliente y una vez que eres afortunado de ganar el proyecto, después viene el desgaste físico del evento, madrugar o de plano no dormir para estar pendiente del montaje del evento.

Ahora, si este ciclo se repite constantemente y tienes la producción de eventos paralelos o muy juntos en cuestión de lapsos cortos de tiempo, es muy probable que se origine un burnout, el cuál es un estado en donde terminas completamente agotado y como la palabra lo dices te sientes quemado.

El factor motivacional también toma relevancia en el manejo del estrés y uno que puede desmotivar es que tu equipo no trabaje de la manera que esperas, con el nivel de cohesión que deseas; ya que esto puede ocasionar que se presenten problemas y esto también desgasta. Para ello te recomiendo que trabajes en la integración de cada una de las personas que forman a tu empresa y que se sientan con la camiseta puesta en todo momento.

El momento del montaje, en donde te tienes que asegurar que todo quede bien y funcional para recibir a tus clientes e invitados es incluso más agobiante, ya que entran en juego muchas variables, una gran cantidad de proveedores, cumplir con tiempos, cuidar la seguridad de la gente, se incrementa la incertidumbre hasta que el evento comienza tal cual lo planeaste.

La acumulación de estrés genera burnout y éste, como comenté, quema, desgasta, irrita, limita tu capacidad de pensamiento y peor aún, puede llevarte a una depresión.

Es importante saber que sentir estrés es natural y no necesariamente te lleva al extremo del burnout. Lo que si te recomiendo enormemente es que no te expongas a períodos muy prolongados de estrés y que utilices diversas tácticas para utilizar los nervios a tu favor y no en tu contra. Un poco de presión te puede ayudar a trabajar bien bajo presión, pero es fundamental no dejar que llegue a su límite, al grado que no te permita dormir bien, comer bien, estar de buen humor, en fin; cada persona es diferente y tiene distintos niveles de tolerancia pero es clave la autoevaluación y prevención.

Te recomiendo que delegues de manera adecuada, que tengas un límite de horarios en donde no trabajes de más, que aprendas a decir NO a ciertos proyectos cuando sabes que ya estás sobresaturado, que hagas ejercicio periódicamente y de manera constante, que comas bien, no excederte en bebidas alcohólicas, tener hábitos de sueño saludables, y sobre todo: equilibrar bien tu vida profesional con otros factores fundamentales que te permitan disfrutar de la vida: familia, amigos, hobbies, lecturas, películas, entre muchos otros pasatiempos que ayudan a entender que ser un organizador de eventos, si bien es estresante, también es fascinante y finalmente es como cualquier otra profesión en donde habrán días buenos, malos, regulares y aquellos que son espectaculares y te recargan de energía. En la medida que apliques estos consejos seguramente tendrás estrés, pero también evitarás vivir la mala experiencia de un burnout…