Coca-Cola Femsa planea recortes por la crisis en Argentina

La recesión golpea a todos en Argentina, Coca-Cola incluida. La embotelladora Femsa pidió un procedimiento preventivo de crisis por la caída en las ventas.

La caída del consumo en la Argentina es grave. Desde hace ya tres años, el gasto de los hogares en productos y servicios es cada vez más acotado, situación que se profundizó en 2018 y los especialistas (y hasta el propio Gobierno) coinciden en que no va mejorar en 2019.

No sorprende porque el contexto es preocupante: una inflación el año pasado de 47,6%, una devaluación del peso del 50% en 12 meses y las tasas de interés al borde del 50 por ciento.

Además, la deuda externa creció a niveles casi inmanejables a partir de un crédito del FMI que terminará de totalizar en 2020 los US$ 57.000 millones. Ver: El consumo masivo cayó por tercer año seguido en Argentina.

En la economía real, esto se siente en el consumo, principalmente porque los aumentos de salarios “pierden” con la inflación y los argentinos de los sectores medios y bajos no tienen resto después de pagar lo mínimo en alimentos, transporte y tarifas de los servicios públicos (que sufrieron también fuertes incrementos).

En ese escenario complicado, la novedad de esta semana es que la histórica embotelladora de Coca-Cola en el país, la mejicana Femsa, presentó en el Ministerio de Trabajo nacional un pedido de Plan Preventivo de Crisis (PPC).

Se trata de una herramienta que permite a las compañías efectuar pagos indemnizatorios más reducidos y también aplicar suspensiones o despidos ante situaciones extremas.

La empresa debe demostrar que su situación no es buena y, a partir de allí, se inicia un análisis entre las autoridades, la compañía y el sindicato. El argumento, en el caso de Femsa, es una caída en el consumo en el rubro refrescos del 11,3%.

Según fuentes oficiales le dijeron a Clarín, “este viernes se realizará un nuevo encuentro para analizar cuáles son las alternativas existentes y el camino a seguir”.

Desde Coca-Cola Femsa Argentina, en tanto, señalaron que la empresa “está atravesando una etapa compleja debido a la desaceleración del consumo, lo que la ha colocado en la necesidad de readecuar su estructura de trabajo”.

El procedimiento de crisis es puntualmente para la planta que la embotelladora tiene en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y no abarca –por ahora– al resto de las unidades que posee en el país.

Allí la empresa tiene trabajando unas 600 personas y, siempre según los medios argentinos, busca recortar casi un 10% del personal.

Estadísticas aportadas por Scentia indican que el rubro bebidas sin alcohol fue el que registró la mayor caída de ventas en enero de 2019: una baja interanual de 14,1%. En en 2018, tuvo una caída de 9,9%.

Los PPC implican, una vez demostrada la situación de crisis y siempre que no sea causada por malos manejos empresarios, facilidades para aplicar suspensiones, rebajas en los salarios y reducir el pago de indemnizaciones.


Coca-Cola no es la única con problemas en la Argentina. El año pasado, Carrefour hizo un planteo similar.

La fabricante de neumáticos Fate y la aerolínea Avianca Argentina también presentaron pedidos de procedimientos de crisis en 2019 para reducir personal a menor costo.

Incorporación de Uruguay

En 2018, en la región, Femsa anunció que compraría Montevideo Refrescos (Monresa), subsidiaria uruguaya de la multinacional de Atlanta. La operación fue por U$S 250,7 millones.

Con la incorporación de la embotelladora de Coca-Cola en Uruguay, Femsa incrementó su presencia a 11 países a nivel global.

Femsa tiene presencia en México, Centroamérica y Sudamérica, además de negocios en Filipinas.