Como muchas otra franquicias de la industria del entretenimiento, Cirque du Soleil se declaró en bancarrota en días pasados.

Con cientos de cines cerrados, teatros sin operación, y parques de diversiones vacíos, este sector ha sufrido pérdidas millonarios que ha cobrado la estabilidad de muchas grandes marcas que lo representan.

Entretenimiento a la baja

Cuando menos en lo que se refiere a la industria del entretenimiento offline, las pérdidas alrededor del mundo se calculan en miles de millones de dólares.

Tan sólo en el mercado mexicano, estimaciones proyectadas a mediados de mayo, indicaban que las pérdidas superarán los 38 mil millones de pesos, tan sólo en lo que se refiere a cines, casinos y teatros.

Estas pérdidas se estimaron considerando el cierre de estos espacios desde abril y hasta el cierre de junio, cuando se esperaba que retomarán sus actividades habituales, pero con una afluencia menor al 50 por ciento de lo habitual.

Algunas marcas se han aventurado a puntualizar sus pérdidas con pesos y centavos. Hace solo unos días, Cinépolis reveló qué tan duro fue el golpe de la pandemia a su negocio, valuado en 83.5 millones de boletos. O lo que es lo mismo, cuatro mil 175 millones de pesos (mdp). Y de acuerdo con El Universal, su rival Cinemex acaba de revelar un impacto también devastador, pero menos duro. Las salas color rojo “solo” dejaron de percibir 35 millones de entradas. Es decir, el equivalente a mil 750 mdp en el transcurso de los últimos pocos meses.

El impacto para Cirque du Soleil

Con esta tendencia de perdidas, hace apenas un par de días, el también llamado Circo del Sol confirmó que está en la ruina.

De acuerdo con CNN, Cirque du Soleil solicitó la bancarrota en su país de origen. En una carta a la industria, el CEO de la compañía, Daniel Lamarre, reafirmó que en sus 36 años de historia, la empresa ha sido redituable. Sin embargo, apuntó que la completa paralización de sus eventos, que resultó en cero ingresos para la marca en los últimos meses, la ha llevado a este punto.

Se espera que el proceso de bancarrota le ayude a Cirque du Soleil a reestructurar su deuda, con la ayuda del gobierno de Canadá y varias firmas privadas de inversión. Algunos estimados apuntan que la empresa de entretenimiento tiene cuentas por pagar que ascienden a los mil millones de dólares. Como parte de esta apuesta por reducir el impacto de la crisis sanitaria, se espera que la organización despida a más de tres mil 500 colaboradores en todo el mundo.

El anuncio conmocionó a la industria y a los espectadores por igual, fenómeno que no resulta extraño si consideramos el rol que este espectáculo ocupaba en el sector del entretenimiento a nivel mundial.

El plan de salida

Lo cierto es que Cirque du Soleil parece tener un plan para retomar su posición y su potencial de negocio en el mediano plazo.

A decir de las declaraciones entregadas este miércoles por Daniel Lamarre, presidente de la marca, el Cirque du Soleil volverá a sus carpas dentro “de un año o año y medio”.

Esta proyección llega acompañado de un plan de reactivación que considerada reabrir los espectáculos de manera gradual, así como la reincorporación de los más de 3 mil colaboradores que ahora se quedaron serán desempleados temporales.

“La idea es redimensionar la compañía, de acuerdo con nuestros accionistas, y reabrir todos los espectáculos gradualmente en un año o año y medio después de que el virus sea definitivamente controlado, porque aún no lo está”, precisó Lamarre, al tiempo que confirmó que “el plan es normalizar esto y recuperar a nuestros artistas. Volveremos”.

En esta estrategia, la marca hace una diferencia entre los eventos temporales y los que son de larga duración como el que mantiene en China desde hace un año, o el que tendrá en México, de nuevo, a partir del 3 de julio.

Así se espera que las actividades comiencen “muy pronto” en Estados Unidos, para ser precisos en Las Vegas y Orlando, ya que en estas localidades viven la mayoría de los artistas y equipo técnico.

Los accionistas de la firma están eón búsqueda de “hacer lo necesario para reconstruir la actividad del circo, reestructurar la empresa y hacerla viva”, den donde se consideran un proceso de recapitalización así como ofertas de compra ante las que los acreedores determinarán cuál es la mejor para el futuro.

De esta manera los tres inversionistas del Cirque du Soleil conformados por la estadounidense TPG Capital, la china Fosun Capital Group y la institución financiera Caisse de dépôt et placement du Québec, aportarán 100 millones de dólares, al tiempo que el Gobierno de Quebec sumará otros 200 millones para ayudar a la empresa a superar la crisis.

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