Cae el empleo y el consumo en Argentina (las marcas se preocupan)

Buenos Aires, Argentina.- Los indicadores de los primeros 9 meses de 2016, a casi un año de la asunción del gobierno de Mauricio Macri, no son buenos en la Argentina. El “combo” inflación con recesión y bajo consumo es el escenario más temido.

Con una inflación que en los últimos 12 meses acumula un 40,50 por ciento (IPC Córdoba octubre 2016) y una fuerte caída del consumo interno (entre el 5 y el 10 por ciento interanual, según el rubro), no es de extrañar que los empresarios vean a la Argentina como un lugar menos atractivo para invertir.

“Según un sondeo de la consultora BDO, la cantidad de ejecutivos que cree que la Argentina es atractiva para invertir bajó de 88 a 67% entre lo que pensaban en enero para el primer semestre y lo que vislumbraron en octubre pasado para la segunda mitad del año”, publicó Clarín.

El gran problema de esta decisión es que la llegada masiva de inversiones era la mayor apuesta del presidente Mauricio Macri para llevar adelante los números de la macro economía del país.

A estos datos se les suma otro que preocupa más, porque genera más recesión: el desempleo. Según las estadísticas dadas a conocer oficialmente este miércoles, en los primeros nueve meses de 2016 se redujo en 127.595 personas el número de trabajadores en relación de dependencia. “Esta caída del empleo, sumado a la reducción del poder de compra de los asalariados, explica la reducción del consumo que se registra durante todos esos meses”, dice Ismael Bermúdez en su artículo en iEco.

Las ramas de actividad más comprometidas fueron las de la construcción (perdió el 10% del total de empleados), actividades administrativas, industria manufacturera, servicios de transporte y almacenamiento, servicios profesionales y servicios de alojamiento y comidas.

Por “debajo” de estos números “en blanco”, “se descuenta que si se suman las actividades no registradas, la baja del empleo fue mayor porque la construcción tiene una alta informalidad y los mismo pasa en varios sectores de trabajadores por cuenta propia y autónomos”, agrega Bermúdez.

¿Paraíso que no fue?

En enero pasado, durante el Foro Económico Mundial que se desarrolló en Davos, Suiza, el nuevo presidente argentino mantuvo un raid de reuniones con líderes de grandes compañías del mundo.

El objetivo fue mostrar un país completamente nuevo, que se ofreciera abierto y en inmejorables condiciones para que las grandes compañías internacionales hagan sus negocios. El problema es que si las condiciones internas no mejora, en ese paraíso asuman nubes de tormenta, analizan los especialistas.