Best Buy ve “incertidumbre” por delante por la guerra comercial

Aunque obtuvo ganancias mejores de las esperadas en el primer semestre, Best Buy dice que la disputa Washington-Beijing genera "incertidumbre" en sus finanzas hasta fin de año.

Best Buy
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  • Best Buy espera que el panorama de las tarifas se aclare para crecer

  • Mientras, ve “incertidumbre” por la falta de definiciones

  • Cuál es su estrategia de mercadotecnia para enfrentar los problemas

El mundo del retail enfrenta dos problemas: por un lado, uno estructural que tiene que ver con los cambios de tendencias en las compras y en la irrupción de las ventas en línea (Amazon, básicamente); por otro, uno coyuntural relacionado con la disputa cada vez más extensa entre las dos mayores potencias comerciales mundiales.

Best Buy, uno de los retailers que enfrenta ambas complicaciones, dijo en su último resumen financiero que si bien sus perspectivas de ganancias para el año completo son positivas, el impacto de la guerra comercial se sentirá, y fuerte.

Puntualmente, redujo el rango superior de sus ventas esperadas para el 2019 citando la “incertidumbre general relacionada con el comportamiento de compra de los clientes en el resto del año” y vinculando esto a las tarifas a las importaciones.

Como consecuencia, sus acciones cayeron un 6% en las operaciones previas a la apertura del mercado este jueves.

La cadena de productos electrónicos con sede en Richfield, Minnesota, tuvo un gran segundo trimestre, con ganancias que superaron las expectativas de los analistas. Sin embargo, sus ingresos trimestrales cayeron porque tuvo ventas menores a las pronosticadas. “Esto demuestra la cultura que hemos construido en torno a la reducción de costos y la eficiencia para ayudar a financiar las inversiones”, dijo Corie Barry, CEO de Best Buy, en un comunicado.

Cómo se prepara para el impacto

Mientras los inversores de Best Buy están preocupados por cómo las tarifas a las importaciones desde China golpean al retail (en especial las que entrarán en vigencia en los próximos meses), desde la compañía dicen que hasta ahora han “minimizado el impacto” comprando productos por adelantado y elaborando estrategias con proveedores, pero todo queda supeditado a “cómo se materializarán finalmente los nuevos aranceles”.

No es lo mismo un 10, 15 ó 30 por ciento, ni desde cuándo se aplican, ni si abarca tales o cuáles productos.

Las posibilidades son tan amplias que genera incertidumbre y pocas posibilidades de prepararse más eficientemente.

Le pasa a Best Buy, pero es algo común a la mayoría de los retailers.

US$ 550 mil millones en juego

A principios de este mes, Donald Trump dijo que aumentará los aranceles actuales sobre US$ 250 mil millones en importaciones chinas del 25 por ciento al 30 por ciento desde el 1 de octubre, y subirá las tarifas sobre otros US$ 300 mil millones de productos, que comenzarán el 1 de septiembre, del 10 por ciento a 15 por ciento.

Los resultados señalan un comienzo difícil para Corie Barry, quien sucedió a Hubert Joly como director ejecutivo en junio pasado. También aumenta la presión antes de la temporada clave de compras navideñas.

Rebranding

Best Buy está en un proceso de rebranding que se inició el año pasado. A fines de 2017, la compañía contrató a Bruce Bildsten, quien pasó dos décadas en la agencia Fallon, como director creativo ejecutivo.

El cambio incluyó un nuevo logo.

A pesar de la fuerte ipresencia de Amazon, Best Buy se ha mantenido en buen nivel de crecimiento gracias a una estrategia centrada en la experiencia del cliente, al posicionarse como una tienda que ofrece sus productos como salas de exposición.


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