Barbie: Si no hay congruencia, no hay confianza

La primera Barbie se lanzó como un juguete para niñas en marzo de 1959. Barbie no es un marca nueva, al contrario es un marca muy contundente, rentable, sólida y experimentada. Por esto me extraña la crisis de identidad de marca por la que está pasando.

Y ojo, nadie nos hemos librado ni nos libraremos de las crisis de identidad -tanto las marcas, los humanos, las organizaciones y las empresas- pero lo que está pasando con la marca Barbie es evidente y se nota mucho. Cada día que pasa, la marca en México pierde congruencia y confianza. Por un lado Barbie tiene una identidad y una personalidad frívola como personaje.

Arribista, que sólo piensa en lo material, en su guardarropa y en cazar marido millonario. Esto no lo supongo yo, basta con sintonizar un capitulo de la serie más actual de la muñeca icono mundial y social y escucharemos diálogos como este:

—¡Chelsea, ya no tengo ropa que ponerme!—Mientras observamos en la caricatura en un segundo plano su guardarropa lleno.

Por un lado, vemos ese contenido de marca y por el otro escuchamos intentos desesperados por vendernos una Barbie sensible, feminista, intelectual y profesionista. En la celebración de su sesenta aniversario con la linea de rol models. En un mismo día, puedes ver un capítulo pleno de frivolidad en streaming, una muñeca con genotipo latino, con caderas anchas, entrada en carnes, y busto reducido que una muñeca de rol model de con base al físico de una alpinista mexicana -Karla Wheelock-.

He pensado, Barbie ya entró en plena esquizofrenia. Y es que no es posible mandar tantos mensajes y símbolos dicotómicos, diferentes y contrastantes al mismo tiempo del mismo arquetipo, producto, juguete o personaje ¿Barbie cambió y ahora es una arquetipo más intelectual y menos frívolo al cumplir 60 años? ¿Ya no es banal y materialista?

Entonces, ¿Por qué siguen en streaming los capítulos en donde es medio “Bitch”, superflua, interesada y vacía? Que son de producción reciente y actual. Barbie seguro enloqueció, eso pensé cuando al mismo tiempo de ver el capítulo de Barbie, en ese mismo momento leía un artículo en medios que titulaba: “Barbie celebra su 60 aniversario con muñeca inspirada en una mexicana”.

Automáticamente pensé esto es una pose temporal y una mentira. Los clientes no somos tontos y sabemos que si no hay congruencia, no hay confianza. Tienes que mandar mensajes consistentes y congruentes por todos tus canales de forma repetida. Si no lo haces perderás credibilidad y confianza de tus clientes. Creo que contado su experiencia, Barbie ha caído en la esquizofrenia del hiper contenido de marca y da mensajes por darlos.

No entra en razón que el objetivo esencial de la muñeca es ser un ayudante en el juego y la imaginación de las niñas y niños, sin importar la época y el contexto. Este es el verdadero ADN de la marca Barbie, que por lo que veo ya perdió la cabeza.

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Comunicador de la Universidad Iberoamericana y maestro en Producción Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid. Consultor y conferencista especializado en estrategias de comunicación, relaciones públicas y mercadotecnia. Académico con más de 6 años de experiencia en diferentes universidades. Fundó su agencia hace más de 10 años de la nada -InTrend, the Next Marketing-. Ha asesorado a marcas como adidas, El Palacio de Hierro, Mastercard, Don Julio -Diageo-, Kantar Worldpanel, Kantar TNS, Kantar Millward Brown, Expo China México, (Bodegas La Negrita) BLN, Royal DSM (Ciencia y nutrición) y La Europea, entre otras. Miembro de diferentes consejos consultivos editoriales y empresariales. Inquieto, disruptivo y apasionado. Ha sido de todo. Sin miedo a siempre volver a empezar. Twitter @pacosantamaria Instagram @pacosantam