Durante el tercer trimestre de 2013, Alsea formalizaba la propuesta para comprar de Vips, El Portón, Ragazzi y La Finca en un acuerdo con Walmart por 8 mil 200 millones de pesos.

Con la adquisición del 100 por ciento de esta división de restaurantes, Alsea hacia crecer su negocio que, en aquel momento, ya era bastante amplio gracias a firmas como Domino’s Pizza, Starbucks, Burguer King, Chili’s, California Pizza Kitchen, PF Chang’s, Pei Wei, Italiannis y The Cheesecake Factory.

Un buen inicio…

Esta compra fue aprobada por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y para Alsea reportó interesantes beneficios en los primeros años de operación.

Durante el tercer trimestres de 2014, a casi un año de que se hiciera efectiva la compra, Alsea reportaba un crecimiento en ventas del 40 por ciento, incremento del 29 por ciento en flujo operativo (EBITDA) y aumento de 0.4 por ciento en la utilidad neta, según el reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

De acuerdo con este documento, la compañía reportó para el mencionado trimestre ingresos totales que sumaron 5 mil 701 millones de pesos, un 39.7 por ciento más a los alcanzados durante julio y septiembre de 2013 y apenas 0.7 por ciento menores que los anticipados por los analistas.

Para los especialistas, gran parte de este avance se relacionó con la compra de Vips, movimiento que habría sumado 263 puntos de venta a la empresa, los cuales se sumaban a los 90 firmados bajo la marca de El Portón, los 6 de Ragazzi y 2 más bajo el nombre de La Finca.

…Que ahora cobra factura

Con la presentación de un nuevo concepto, una nueva imagen y un modelo de negocio diferente, la incorporación de Vips a las filas de Alsea había sido leída como un éxito empresarial, y aunque esto aún no está descartado, lo cierto es la compra de poco más de 300 establecimientos ahora representó para Alsea una perdida de 2 mil 440 millones de pesos.

Esto fue la pérdida que representó la caída del valor de las acciones de compañía durante este lunes en la Bolsa Mexicana de Valores, luego de que se diera a conocer un reclamo del Servicio de Administración Tributaria (SAT) por 3 mil 800 millones de pesos por los impuestos generados tras la adquisición de la división de restaurantes que, hasta 2014, pertenecía a Walmart de México.

La cantidad reclamada por la autoridad fiscal incluye actualización, recargos y multas por la operación, y en términos prácticos representaría 4 de cada 10 pesos que conforman el flujo operativo (EBITA) de Alsea durante 2019.

Desde Bloomberg se estima que el beneficio antes de intereses impuestos, depreciación y amortización de la controlador de restaurantes como Starbucks sería de 10 mil 006 millones de pesos para todo el 2019.

Con esto en mente, el monto reclamado por el SAT representaría el 38.8 por ciento del indicador que evalúa el flujo de ingresos generados por el negocio de la compañía en cuestión.

La postura de la empresa y lo que perdería

Ante lo sucedido la empresa emitió una nota a la Bolsa Mexicana de Valores en la que apunta que “Alsea ha cumplido en tiempo y forma con sus obligaciones fiscales respecto a la operación de la compraventa mencionada, por lo que no se está creando una provisión al respecto” al tiempo que detalló que como empresa “se encuentra evaluando las alternativas legales con que cuenta para impugnar dicha resolución ya sea por la vía administrativa o judicial”.

Para la compañía que controla grandes cadenas de restaurantes en el país, el tema no es menor. De hecho, tal y como indican desde Intercam, de verse obligado a pagar el monto reclamado por el SAT, la empresa se vería alejada de cumplir con su objetivo de llegar a un nivel de apalancamiento de 2.8 veces durante 2020, lo cual podría mermar su rendimiento en el mercado y abrir espacio a sus competidores.

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