• En el último trimestre de 2018, Twitter reportó ingresos por 908 millones de dólares

  • Desde 2012, se había estimado que diariamente se publicaban en la red social 15 mil mensajes de bullying

  • Hasta cuatro de cada diez personas, según el Pew Research Center, ha sufrido de abuso en línea

Las redes sociales permiten a las personas comunicarse. Gracias a Twitter, YouTube, Facebook y otras plataformas, los individuos pueden mantenerse en contacto con sus seres queridos. Y también les da las herramientas para expresar su opinión, en muchas ocasiones tóxica, sin restricciones. La prevalencia de conceptos negativos no solo está ligada a la incidencia de la depresión. Además, tiene un efecto crucial en el bienestar y la salud mental.

En respuesta a esta tendencia, de acuerdo con Adweek, Twitter agregará una nueva función. El CEO de la compañía, Jack Dorsey, compartió en una TED Talk que empezarán a probar un botón de silenciar. A través de este sistema, los usuarios podrán ocultar a su discreción cualquier respuesta a sus publicaciones. Cuando una persona oculte una publicación tóxica, quienes estén leyendo el hilo deberán hacer click en dicho tweet para poder ver el contenido.

Por su parte Donald Hicks y David Gasca, vicepresidente de servicio y director senior de producto en Twitter respectivamente, hicieron otras aclaraciones en el blog de la compañía. Reafirmaron que las personas que no se sienten seguras en su plataforma “no deberían tener la carga de reportarnos este abuso […]. Sabemos que esto no es aceptable, así que al inicio del año decidimos que el enfoque proactivo a esta situación sería una prioridad”.

Un dilema para Twitter

La controversia del bullying, el abuso y el acoso no es algo nuevo para el entorno de las redes sociales. Ya desde 2013, múltiples agentes presionaban a Facebook para que redujera estos incidentes en su plataforma. También YouTube ha reiterado en otras ocasiones su intención de combatir comentarios y contenidos tóxicos. El mismo Twitter ha incrementado lentamente sus medidas para detectar y limitar los efectos de cuentas y publicaciones inapropiadas.

A pesar de sus buenas intenciones, Twitter podría estar caminando por una línea muy delgada. Ya en otros contextos se ha expresado el temor a que los esfuerzos para limitar los discursos de odio sean utilizados como una excusa para establecer estrictas medidas de censura. Desde hace más de dos años ésta ha sido una preocupación ante las medidas establecidas por la red social. Y a eso hay que sumarle que la plataforma no es transparente con sus políticas.

Incluso se ha llegado a pensar que los esfuerzos de control serían insuficientes para eliminar comentarios y contenidos tóxicos. En 2017, el Aspen Institute aseguró que las medidas de censura pueden no tener la capacidad para terminar con la incidencia del lenguaje y visiones extremistas en dichas plataformas. Si estas iniciativas no pueden eliminar las ideas más radicales, ¿qué esperanza tienen de reducir retos más sutiles, como el bullying y el acoso?

También hay un riesgo importante en la nueva función de Twitter. Abrir la posibilidad de silenciar publicaciones a discreción podría ser darle demasiado poder a los usuarios. La herramienta bien podría ser abusada para ocultar mensajes que no estén alineados a las intenciones de individuos o grupos. Además, para frenar el bullying o el acoso recurrente esta herramienta sería, cuando mucho, un inconveniente temporal para los agentes tóxicos más persistentes.