5 ventajas de los viajes de incentivos

Estoy seguro de que viajar es del interés de la gran mayoría de las personas, si bien para cada quién tiene un significado distinto, lo que se plasma como un común denominador es que cada viaje tiene el valor de ser una experiencia única; podría aseverar incluso que aporta un significado muy especial de libertad ya que sales de tu rutina en tiempo y espacio; viajar te brinda posibilidades de conocer nuevas culturas, personas, sabores, olores, colores. Cada rincón del mundo tiene una atmósfera específica capaz de enriquecerte cognitiva, social y emocionalmente. 

Si sumamos lo anterior a un reconocimiento a tu desempeño personal como parte activa de una organización, es aún más impactante la experiencia y un excelente detalle por parte de la empresa que te otorga este premio que quedará sellado en tus recuerdos por siempre.

Los corporativos implementan viajes de incentivos en su plan de recompensas y motivación para sus colaboradores. No es una acción exclusiva de las grandes empresas, sin embargo, lamentablemente son pocas las PyMEs que la llevan a cabo.

Las 5 principales ventajas de esta estrategia son: 

  1. Motivan a los colaboradores: cuando los trabajadores saben que pueden ganar un viaje de incentivos, se esfuerzan al máximo cada día en el desarrollo de sus tareas con la motivación de conseguir el ansiado premio.
  1. Fomentan la cultura organizacional: cada uno de los integrantes de la empresa se siente parte importante de ella, percibe que lo toman en cuenta, que reconocen su trabajo y, por lo tanto, adopta las metas o objetivos de la institución.
  1. Contribuyen al relacionamiento: En cada viaje de incentivos, normalmente envían a dos colaboradores, puede ser solos o con sus respetivas familias. Cualquiera que sea el caso la relación entre ellos mejora. También hay un incremento en el relacionamiento entre los beneficiados y los directivos, ya que se sienten agradecidos y más empáticos con las autoridades en la empresa.
  1. Reducen el estrés: los niveles de estrés que actualmente experimenta la mayoría de la población económicamente activa van en aumento. Los Meeting Planners no somos la excepción, al contario, trabajamos bajo presión todo el tiempo. El saber que después de largas jornadas de trabajo habrá una recompensa, hace que las personas se sientan más relajadas, y cada uno de los beneficiados, disfruta al máximo la experiencia y regresa con más ánimo y mayor tranquilidad.
  1. Funcionan como publicidad: cuando las personas se enteran de que una empresa premia a sus colaboradores con un viaje de incentivos por su buen desempeño, automáticamente la imagen se refuerza positivamente. Otorgar premios es digno de instituciones comprometidas, responsables, preocupadas por las personas que laboraran en ella y todo esto impulsa el prestigio de la marca de forma interna y externa.

Son pocas las empresas que consideran este incentivo; resaltan aquellas que en su plantilla de trabajadores hay vendedores; por ejemplo, los premian cuando alcanzan o superan las cuotas de venta. En mi opinión es una acción que deberían de implementar todas las empresas ya que los beneficios son muchos. 

Es importante que quienes ya incluyen este reconocimiento, midan los resultados; una excelente opción es preguntando a los asistentes qué les pareció la experiencia, qué consideran que fue lo mejor del viaje y qué creen que puede mejorar; de esta manera cada viaje será mejor. Otro indicador es contabilizar a las personas que año con año superan las expectativas en las cuotas. 

Mi recomendación es que adoptes los viajes de incentivos para tus colaboradores y que al hacerlo seas creativo en el tipo de experiencia que ofreces, cada año puede ser un destino diferente; eso generará expectativa y las personas se sentirán emocionadas y motivadas a dar lo mejor de sí. Son muchas las ventajas que los viajes de incentivos ofrecen, no las desaproveches; súmate a la cultura del reconocimiento y la recompensa.