5 diferencias entre consumidores y consumidoras según una experta en mercados

Internacional.- Marcia Kaplan es una experta en investigación de mercado y en sus más de 25 años de carrera ha estudiado las principales diferencias en los diversos segmentos, en especial entre consumidores y consumidoras. En varias de sus publicaciones, podemos encontrar puntos altamente interesantes a considerar antes de orientar una campaña. Compartimos algunas de estas reflexiones con ustedes.

Más notas relacionadas:

Marketing de género, los roles están cambiando

Apple crece con buen pie en mercados europeos

Una cadena de supermercados ofrece descuentos según los “likes” que tengan sus productos

Los hombres prefieren comprar en línea. La posibilidad de elegir los productos que necesitan sin ir a una tienda los seduce muchísimo y si deciden ir al local, ya han cotizado por Internet lo que les da la facilidad de ir directo a un punto y escapar rápidamente. El mercado de ellos suele parecer más simple.

El retail es el reino de las mujeres. Salir a comprar no sólo cumple una función de utilidad, sino una instancia social y de relajo. Miramos, nos tomamos el tiempo de comparar estilos y precios y hasta estar seguras de que algo nos fascina, lo compramos…luego vamos por más. No en balde, según la Oficina de Censo de los Estados Unidos, las mujeres alcanzan el 80% de los compradores totales, con cifras que se elevan por sobre los 5 billones de dólares anualmente. Buen mercado.

Redes sociales, un aporte a la compra online femenina. Las mujeres, educadas como seres sociales se han apoderado de las redes y en ese marco, ha aumentado la compra online, porque somos más dadas a compartir experiencias en la red. De acuerdo a una investigación de la empresa Inmoment las mujeres tienden a recomendar una marca o producto a sus conocidos en un 35%, mientras que los hombres sólo alcanzan al 28%.

Sitio web. Los hombres van directo a lo que quieren; nosotras seguimos comparando en línea, investigando no sólo lo que necesitamos, también productos anexos, sólo por el placer de mirar.

Orientación. Los hombres buscan el producto; las mujeres vamos a las marcas.

Finalmente y como plus, la experta señala que los jóvenes tienden a actuar de forma más parecida a las mujeres, es decir, los jóvenes de entre 18 y 24 años sucumben más fácilmente al impulso de compra.

Las formas y la tecnología seguirán evolucionando, pero lo más seguro es que este esquema, que parece un chiste, siga siendo igual.