¿La Concachampions busca revalorizar su marca?

Este día, directivos de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Concacaf) revelaron una serie de cambios para el torneo de clubes que enfrenta cada año a los equipos de estas regiones.

Por medio de un comunicado, la organización señaló que a partir de la segunda mitad de 2017 iniciará la competencia con una eliminatoria entre 16 equipos de Centroamérica y el Caribe.

El campeón de este torneo se decidirá en un formato de eliminatorias a ida y vuelta. El ganador participará a partir de febrero de 2018 en una segunda parte del torneo, la cual contempla incluir a 4 equipos de México, 4 de Estados Unidos, además de los clubes campeones de Canadá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá.

Si bien los directivos abogan porque los cambios traerán mayor nivel de competencia, la estrategia anunciada también puede responder a una intención mercadológica.

Por un lado, ante la salida de los equipos mexicanos de la Copa Libertadores, éstos se vieron obligados a buscar una alternativa para aumentar su exposición en el plano internacional.

La salida de estos equipos a Sudamérica permitía que sus patrocinios fueran vistos en esa región y, del mismo modo, generaba los mayores ingresos en el rubro para los directivos de esta parte del continente.

El especialista en marketing deportivo Francisco San José recuerda que, después de Brasil, México es el mercado más importante para las empresas que existen en el continente. Por ello, es posible que ante la falta de clubes mexicanos, algunos patrocinios opten por dejar sus espacios en el torneo y se integran a la cartera de anunciantes de la nueva ‘Concachampions’.

Aunque el cambio de estrategia en Concacaf puede pensar también en reajustar otra situación. De acuerdo con cálculos de la consultora MxSports, un club mexicano promedio invierte alrededor de 20 millones de dólares cada año, mientras que uno de Centroamérica como Saprissa (Costa Rica), siendo uno de los más solventes de la zona, apenas gasta 8.1 millones.

La exposición de este hecho, si bien refleja la disparidad en los niveles de cada plantel, también desvela la diferencia que existe entre los mercados futbolísticos de cada país.

De acuerdo con la misma consultora, los clubes de Estados Unidos son los únicos que pueden competir en el rubro con los equipos mexicanos. Incluso sin ser un deporte considerado entre los más populares de aquel país, se le mantiene en alta consideración dentro de la Concacaf.

Y esto es simplemente por el poder adquisitivo del consumidor norteamericano. El hecho es de tal relevancia que desde su creación, la Copa Oro, sede del torneo de selecciones nacionales de esta confederación, se ha celebrado exclusivamente en los Estados Unidos.

Esto, de acuerdo con estimaciones del diario El Economista, ha permitido que los premios otorgados a los participantes crezcan año con año. Y así se ha permitido desarrollar el deporte en la región, destacan los directivos de Concacaf.

La fortaleza de la moneda norteamericana es capaz de ’emparejar’ el campo para los clubes de ese país con respecto a los mexicanos.

Y es por ello que, más allá de establecer un formato “con mayor nivel de competencia”, lo que realiza Concacaf es presentar una estrategia para atraer los patrocinios de empresas que tienen interés en conquistar el mercado mexicano y, de paso, consolidarse en el gusto de los consumidores de los Estados Unidos.

Tal vez la razón secundaria sea, efectivamente, hacer crecer el nivel futbolístico de los países de Centroamérica y el Caribe.