Zara paga 1.5 millones de dólares por esclavitud

La marca de moda Zara ha generado polémica en redes sociales, luego de que en Brasil se hizo acreedora de una multa por un millón 500 mil dólares, según trascendios atribuidos a la agencia EFE.

Esta acción ha generado diversos comentarios en redes sociales como veremos en párrafos posteriores, sin embargo, por ahora es prudente repasar la información que compete al caso, donde es interesante descubrir el impacto al que se expone la marca y que es determinante en su valor y la percepción de una industria de fast fashion con ventas multimillonarias, pero con estrategias sumamente polémicas en sus cadenas de producción e ideas creativas, con las que realizan la producción de sus prendas y accesorios.

La multa a la que se hizo acreedora Zara en Brasil, se debe a que en 2011 fueron rescatados 15 empleados que confeccionaban prendas para la marca.

El incidente ocurrió en Sao Paulo, donde AHA, la contrastista de Zara, empleaba 14 empleados procedentes de Bolivia y un de Perú.

En esa ocasión, Zara se deslindó del incidente, aunque advirtió que compensaría a los empleados, pues AHA había violado el código de conducta de la empresa española.

Con esto de contexto es interesante observar que Zara registra un valor de marca de 25 mil 221 millones de dólares dentro del mercado de fashion retail, que de acuerdo a Millward Brown, se encuentra liderado por Nike, con un valor de 37 mil 472 mdd.

En redes sociales es común encontrar contenidos que asocian a Zara con temas polémicos como la esclavitud infantil en economías como la asiática.

La polémica creada por Zara se suma a una serie de incidentes que han llevado a mirar con ojos críticos a las cadenas de fashion retail.

Primero, tenemos a la mano contenidos como River Blue, un revelador documental que muestra los efectos ambientales que hay detrás de los escaparates de ropa repletos de mezclillas o prendas de cuero.

El trabajo apunta directamente al mercado de fast fashion, representado por marcas como Zara, Forever 21 o H&M, con un gran impacto por tratarse de compañías dirigidas a un mercado masivo extendido en tiendas en diversas partes del mundo.

Dentro de estas marcas señaladas, Forever 21 por ejemplo, ha llevado a debatir la imitación de diseños ajenos que estas cadenas hacen, por tratarse de una constante que no se ha detenido y que ahora con el uso de las redes sociales, se ha puesto mayor atención en denunciar estos incidentes por parte de las marcas víctimas.