Incluso antes de la pandemia, Victoria’s Secret atravesaba un momento complejo que se acentúo más una vez que las medidas de confinamiento pegaron de manera rotunda al sector retail.

En lo que concierne a esta nueva crisis sanitaria, se espera que el impacto del coronavirus será mayúsculo para el sector retail. Cuando menos así lo expone un reciente reporte de GlobalData, el cual revela que el gasto global en la industria minorista caiga un 3 por ciento durante 2020, equivalente a aproximadamente 549 mil millones de dólares.

Entre cierres y ventas bajas

En ese sentido, vale la pena citar datos del US Census Bureau, los cuales advierten que la categoría con la caída más fuerte en ventas ha sido la de ropa y accesorios, con una contracción de ventas de 78.8 por ciento; seguida de electrónicos, que ha tenido una contracción en ventas de 60 por ciento; mientras que la categoría de muebles y accesorios para el hogar ha visto una contracción de 58 por ciento.

Ante este escenario, se proyecta que diversos minoristas cierren más de 9 mil 300 tiendas este año tan sólo en Estados Unidos.

La marca propiedad de L Brands contribuyó de manera importante a estas cifras. La marca anunció a mediados de mayo, que las cortinas de 250 de sus tiendas en Estados Unidos y Canadá cerrarían de manera permanente debido a las afectaciones sufridas por las medidas contra el coronavirus.

El anuncio se dio como parte de la presentación del reporte financiero de la casa matriz de Victoria’s Secret, en el que indicó que obtuvo ingresos por mil 650 millones de dólares, pero en el que también registró su tercera pérdida trimestral consecutiva y la cuarta caída en ventas en fila, esta ves fue de 37 por ciento.

El adiós a un mercado

Luego de este anuncio, Victoria’s Secret acaba de anunciar que saldrá, cuando menos de manera física, de un mercado que parecía una gran promesa.

La marca de rota íntima acaba de notificar que dará un paso atrás en Hong Kong y cerrará la flagship store que operaba en dicho mercado desde hace dos años.

Mediante un comunicado de prensa, la firma destacó que “dirigir un negocio minorista en Hong Kong se ha vuelto cada vez más desafiante, especialmente durante el año pasado por las revueltas sociales”, aunque ha explicado que mantendrá su oferta en la región mediante sus soluciones de venta en línea.

Este tipo de movimientos comenzará a ser más frecuentes entre los jugadores del sector retail, en donde la norma de competir por número de tiendas dejará de ser la premisa.

Ante la situación compleja que vive la economía en términos generales sumado al contexto antes descrito, no queda duda en que el sector demanda una renovación profunda.

Con un enfoque distinto, la experiencia será la que se privilegiará y es posible que el mercado necesite menos tiendas, para dar paso a puntos de venta más enfocados y sofisticados.

La industria minorista y las empresas que quieran incursionar en la misma tendrán que apostar por menos tiendas, pero más experiencias. En otras palabras, se trata de optimizar el servicio, vivencias y atención al cliente en los puntos de venta existentes para optimizar la expansión, antes que sólo destinar esfuerzos por ampliar la red. Una vez más es cuestión de calidad antes que de cantidad.

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