Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

Una lección de marketing en un taxi con Martin Lindstrom

Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest
Una vez, por pura suerte, compartí un taxi por 30 minutos con Martin Lindstrom, uno de los referentes de marketing más destacados a nivel mundial.

Una vez, por pura suerte, compartí un taxi por 30 minutos con Martin Lindstrom, uno de los referentes de marketing más destacados a nivel mundial. Fue en Bogotá, Colombia, en Mayo del 2018.

Para ahorrar tu lectura de este artículo, no me dijo nada que me produjera una epifanía o cambiará la forma de ver las cosas para siempre—y eso fue lo más revelador.

Por mi parte, no tenía un repertorio de preguntas inteligentes que hacerle, así que se me ocurrieron algunas de “suma importancia”.

Desperdicié el primer tiro: le pregunté por qué vestía de negro. Yo esperaba una respuesta súper rebuscada y mercadológicamente avanzada, incluso una conspirativa relacionada con manipulación mental o hasta Illuminatis. Y no, simplemente era por su marca personal. ¿Cuál es tu marca personal, Juan? —preguntó de vuelta.

Luego, le pregunté —en inglés, con un acento que no me hace sentir orgulloso— cómo debía aprender marketing o qué libros me recomendaba. La pregunta correcta debió haber sido algo así cómo qué hábitos debería tener en mi vida, más bien.

Él solo me respondió con una pregunta: ¿Cuántas veces te has quedado a vivir con un extraño?

Sí he dormido en casa de extraños, pero ese no es el punto. Martin me contó que hacía poco él se quedó 3 meses viviendo con una familia en Bogotá, Colombia, específicamente para estudiar sus hábitos de consumo (i.e. observación participante).

Después me dio una sutil lección: cuestionaba por qué los de marketing nos habíamos enamorado tanto de lo complejo; por qué queríamos ver datos avanzados y tecnología de punta; nos habíamos fascinado con el Neuromarketing y los dashboards incomprensibles. Claro, sentíamos más seguridad con lo sofisticado que con lo simple.

Yo pensé de tanto que hablamos de “conocer a los consumidores”, tantos tecnicismos y anglicismos que manejamos para impresionar audiencias y sentirnos un poco mejor con nuestra vaga teoría, tantas apps que salen todos los días al mercado hacen que lo simple no sea atractivo, que prefiramos estar en una oficina para conocer al consumidor y verlo de frente, o incluso, vivir con él.

Al final, él comentó que las mejores ideas podían ser sacadas de la unión de dos objetos que no parecen relacionarse para nada y los insights de las situaciones más cotidianas, promocionando de forma súper evidente su libro Small Data.

Martin Lindstrom no tiene celular, y no es porque no pueda pagarlo. Un lujo que no todos podemos darnos. Después de la conferencia que daría en EXMA 2018 en Bogotá, volvería al aeropuerto El Dorado a un nuevo vuelo y no sabía con certeza a dónde viajaría para una nueva charla.

Sí le hice más preguntas, pero eran de opinión personal, por lo que me pidió no compartir sus respuestas.

Esta es una evidencia de que estuve con él. Borrosa, como cualquier buena evidencia.

Suscríbete al contenido premium de Merca2.0

De Madrid a la Ciudad de México, la fuente más confiable de estrategias de mercadotecnia a nivel global. Una mirada a las estrategias de las grandes marcas y las tendencias del consumidor.

Únete a la comunidad más grande marketing en español del mundo. Más de 150 mercadólogos inscritos.

Premium

Populares

Únete a Merca2.0

Únete a más de 150,000 lectores

Regístrate a nuestro newsletter en la siguiente forma y recibe a primera hora las noticias más importantes de mercadotecnia, publicidad y medios en tu correo.
Más de Merca2.0

Artículos relacionados