Sin lugar a dudas el sharing economy es uno de los modelos de negocios que mayor crecimiento ha registrado en la última década, destacándose marcas como Uber o Airbnb. Pero, así como han crecido, también lo han hecho los retos debido a las regulaciones para las figuras que representan.

En el caso de la compañía de servicios de traslado y food delivery, está enfrentando tal vez una de las mayores dificultadas que le hayan tocado sortear en Estados Unidos. Esto debido a que se determinó que los conductores de servicios de transporte deberán ser considerados como empleados.

Una ley que podría cambiar todo

Lo anterior luego que las autoridades reguladoras del estado de California diera a conocer la resolución sobre la nueva ley trabajadores bajo demanda de California, emitida a inicios de este año, pero que había sido apelada por Uber Technologies Inc y Lyft Inc, al ser las empresas más afectadas.

En ese sentido, la Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC, por su sigla en inglés) emitió una orden en la que se establece que se “tiene que hacer cumplir la ley estatal”, por lo que todos los conductores de las compañías de redes de transporte (TNC, por sus siglas en inglés), deben acatar lo estipulado por la misma.

Por ahora, se supone que los conductores de TNC son empleados y la Comisión debe asegurarse de que las TNC cumplan con los requisitos que son aplicables a los empleados de una entidad sujeta a la jurisdicción de la Comisión“, señaló la CPUC en un comunicado citado por Reuters.

La resolución echa valida y refuerza la nueva ley estatal que hace que sea más difícil para las empresas como Uber y Lyft clasificar a los conductores como contratistas independientes en lugar de empleados, algo que les permitía desentenderse de pagar horas extras, atención médica y compensación laboral.

Por tanto, ahora deberán cumplir con todas la regulaciones laborales aplicables en el estado de California. Esto puede cambiar el negocio de Uber por completo, no sólo por lo que aplica en el estado, pues pese a que ya ha enfrentado retos similares (una derrota en 2016 en Reino Unido y una victoria en 2020 en Brasil), la situación podría replicarse en más mercados y, de perder, pondría en riesgo su modelo de negocio.

La respuesta de las marcas

De acuerdo con el reporte de Reuters, las dos compañías de servicios de traslados más afectadas externaron su postura ante la resolución emitida por la CPUC.

Si los reguladores de California obligan a la compañías de transporte a cambiar su modelo de negocios, eso afectaría nuestra capacidad para brindar servicios confiables y económicos, junto con amenazar el acceso a este trabajo esencial a los californianos que dependen de él“, dijo Uber en un comunicado.

En tanto, Lyft también dio su postura, en la que calificó la decisión de la CPUC como “defectuosa” y sostuvo que obligar a los conductores a ser empleados tendrá consecuencias económicas horribles para California.

El punto es que de aplicarse la ley, las empresas deberán modificar su modelo de negocio, al menos para el estado de California, pero si procede, podría ser replicado en otras partes.

Todos estos factores impactaron en el valor de las acciones de Uber que este jueves cayeron más de 10.7 por ciento en el índice NYSE de la bolsa de Nueva York, un desplome atribuido a la orden emitida por la CPUC.

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