Ganó Trump ¿Quién demonios hace las encuestas?

Internacional.- Como pasó con el Brexit en el Reino Unido y con la consulta por la paz en Colombia, otra vez, las encuestas han fallado con sus adelantos sobre lo que ocurriría en Estados Unidos en las elecciones presidenciales.

Hasta horas antes de la realización de la elección 2016 en los Estados Unidos, distintos sondeos publicados por los más grandes medios de comunicación de ese país hablaban de un triunfo (ajustado, es cierto), pero prácticamente seguro de Hillary Clinton. Ver “Las chances de ganar cambiaron en favor de Trump”

Decían que sólo una catástrofe podía hacer que Donald Trump fuera el sucesor de Barack Obama. Decían que el voto de las mujeres iría a Clinton, que los latinos irían en mas a votas por Clinton, que los afroamericanos votarían por Clinton, que las grandes ciudades, que Florida…

Sin embargo, con todos los votos contados en los estados Unidos, la realidad parece ser otra. De a poco, a lo largo del escrutinio, The Wall Street Journal cambió sus predicciones de chances de ganar de 80-20 en favor de Clinton, a 94-6 en favor de Trump (actualizado a las 00.30 del Este de los EE.UU).

2016, el año de las (malas) encuestas

El triunfo de Trump es una vez más una derrota para los encuestadores y todo el sistema de consultoras se pone bajo la mira. Pasó en el Reino Unido con el Brexit, cuando nadie podía imaginar (al menos viendo las encuestas) que ganara la gente que quería separarse de la Unión Europea, y eso sucedió.

Un mes más tarde, en Colombia, volvieron a fallar. Todo estaba dispuesto para que en una consulta popular se refrendara la firma de la paz entre el Gobierno y las Farc. Pero, de nuevo, las encuestas dijeron una cosa y la realidad golpeó a todos en la cara.

El tercer fallo de las encuestas fue predicho por muchos en las redes, que adelantaron que podía haber “problemas” en los Estados Unidos:

Resta preguntarse, ¿realmente las encuestas se equivocan o, en realidad, las consultoras no publican los números como verdaderamente los relevan sino que como se lo piden los que las pagan?

Es que si las encuestas eran tan favorables a Clinton como se decía, especialmente luego de los primeros dos debates,  ¿por qué la campaña demócrata se seguía centrando en atacar al rival con casos de abuso? Lo más lógico para quien va ganando es, precisamente, no hacer nada y esperar el día de la elección.

Todos interrogantes que, por ahora, no tienen respuesta.

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