Tomando la temperatura

En muchos comercios, lo primero que vemos es un termómetro digital que nos recuerda que es importante seguir alertas y midiendo la temperatura del sector

En muchos comercios, bancos, supermercados, consultorios médicos y oficinas con lo primero que nos topamos al abrir la puerta, incluso antes de que ésta se abra, es un termómetro digital lo que nos recuerda que es importante seguir alertas y midiendo la temperatura del sector al que nos dedicamos y de aquellos con los que nuestros negocios interactúan.

El primer semáforo diseñado por John Peake Knight se instaló en Londres, en el año 1868, con la intención de controlar el tráfico vehicular y peatonal. En ese momento, no tenía ninguna relación con la temperatura.

Actualmente, nuestras vidas, rutinas, así como decisiones personales y profesionales dependen de semáforos epidemiológicos que se rigen por diversos criterios según países, estados e individuos. No tenemos certeza alguna de lo que resultará de conocer y aplicar, o no, las normas de esta nueva herramienta de cálculo. Lo que sí es seguro es que el trabajo y las oficinas ya se ven y se seguirán viendo por tiempos indefinidos de manera diferente.

La temperatura que antes medía específicamente los niveles de calor o frío en grados Celsius, Fahrenheit y Kelvin, hoy se extienden a conceptos menos científicos, pero no por ello menos importantes: ánimo, actitud, miedo, tolerancia a la frustración, resiliencia, perseverancia, adaptación al cambio y fuerzas para seguir encontrando modelos de negocios innovadores.

La empresa Hymarket Media Group publicó en su medio PRWeek resultados de un estudio de mercado, realizado en el mes de junio del 2020, en donde analizaron no solamente las tazas de infección, también consideraron presupuestos, niveles de empleo y desempleo, condiciones de pago e impactos financieros, entre otros factores que repercuten directamente en la industria de las relaciones públicas.

El estudio arroja que casi la mitad de los encuestados se han visto directamente afectados en temas de salud propia o de amigos y familiares que han padecido COVID-19.

Cerca del 64% de los clientes han reducido presupuestos de mercadotecnia, cuatro de cada diez extendieron plazos de pago a sus agencias. Una de cada cinco agencias despidió personal o disminuyó sueldos entre el 20% y 30%.

A medida que cada compañía intenta planear un regreso “seguro” al trabajo y el reinicio de la economía, los efectos de la pandemia se seguirán respirando, viendo y viviendo.

La gran ventaja que tenemos los que nos dedicamos al PR es que la gran mayoría de nuestro trabajo lo podemos realizar desde casa, siempre y cuando estemos al día con las nuevas tecnologías que nos permiten conectarnos de manera adecuada con nuestros equipos de trabajo, clientes, proveedores y colaboradores externos.

Es una gran ventaja que no debemos de dar por hecho, en la medida en que la valoremos y no nos confiemos, tendremos la oportunidad de ser de los afortunados de poder seguir creciendo.

Sin duda, es momento de medir nuestra propia temperatura, la de cada uno de nuestros colaboradores y proveedores; es importante también estar pendiente y ser empáticos con la situación de cada uno de nuestros clientes y, sobre todo, escuchar, leer, comprender a los consumidores y audiencias actuales y potenciales.

Dicho lo anterior, la industria de comunicación y relaciones públicas tiene grandes ventajas, sin embargo, no está exenta de las amenazas de la pandemia y recesión económica. La actitud que tomemos es clave; cada quien tenemos nuestro propio termómetro, aunado a un prisma a través del cual vemos y reaccionamos ante cada situación.

Otro lado positivo de esta encuesta es que un gran número de empresas están aumentando sus presupuestos en campañas de comunicación de manejo de crisis, generación y difusión de contenidos, generación de nuevas alianzas, así como para mejorar la reputación de sus marcas, impulsar causas sociales y mostrar el compromiso que tienen con sus empleados.

El gran reto es no forzar las cosas, encontrar, idear y, sobre todo, ejecutar nuevas estrategias con altos niveles de innovación y bajos niveles de riesgo. Estar conscientes de que hoy ser genuinamente valioso es aún más importante que ser altamente rentable.

Finalmente, les comparto una de mis citas favoritas, de Shimon Peres, Premio Nobel de la Paz: “Los optimistas y los pesimistas mueren igual, la diferencia está en cómo viven”.

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Experta en Marketing y PR para campañas dirigidas a niños y familias. Además, Compositora, Escritora, Lic. En. Ciencias de la Comunicación, Maestra en Masters in Internet Business, Emprendedora, Humanista. En 2014 fundó la agencia de Comunicación Creativa y Relaciones Públicas “Lizette Weber”, conformada por talentos multidisciplinarios que se especializan en la generación y producción de contenido, difusión, eventos, entrenamiento de medios y public speaking, campañas ganar-ganar, al igual que Lizette, son apasionadas de las campañas de Responsabilidad Social