Son las misiones imposibles el camino para tu “Transformación Digital”

La transformación digital de las organizaciones es básicamente un paraguas que abarca una serie de tecnologías diversas que, aplicadas en dichos organismos, pueden generar cambios disruptivos o transformacionales al interior.

 

Las más destacadas son: Cómputo en Nube, Inteligencia Artificial, Robótica, Internet de las Cosas, Blockchain y Cómputo Móvil. Sin duda, la Transformación Digital se está aplicando en todas las áreas de las empresas, inclusive en Marketing, que por mucho tiempo fue vista como un área 100% creativa y que, por lo tanto, no era factible de automatizar.

¿Cómo y por dónde podemos comenzar a implementar una estrategia efectiva de transformación digital si estamos rezagados, como muchas organizaciones en México?
La realidad es que, la promesa de cambio disruptivo de la Transformación Digital implica por sí sola una expectativa muy alta de resultados. Hay un tipo de proyectos que en inglés se les conoce popularmente como “moonshots”, es decir proyectos muy arriesgados, pero que pueden traer un cambio radical a las empresas. El término moonshot, viene de la famosa frase de John F. Kennedy, ” Elegimos ir a la luna en esta década, no porque sea una meta fácil, sino porque es difícil “, con la que comprometió a La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) a colocar a un hombre en la luna en 10 años.  En el momento en que la pronunció, la NASA no estaba ni remotamente preparada para tal hazaña, sin embargo, el compromiso público del expresidente Kennedy, fue suficiente para alcanzar la meta.

En proyectos de Innovación y Transformación Digital, es anhelado lograr un moonshot. Empresas como Google y su casa matriz Alphabet han creado una institución dedicada exclusivamente a lograr moonshots llamada “X Development – The Moonshot Factory” (antes llamada Google X). Ahí se desarrollan proyectos innovadores, como el de automóviles autodirigidos, que no está realmente relacionado con los productos estrella de Google de hoy en día.

Mi recomendación para las empresas que están iniciando en el camino de la transformación digital, es que lo hagan con proyectos menores, que tengan retornos de inversión sólidos. Proyectos que, quizá no sean tan atractivos como el generar el vehículo autodirigido que dominará el mercado, pero que den resultados firmes.
Ese tipo de proyectos pueden ayudar a que los grupos más diversos dentro de una empresa compren las ideas y se vuelvan los campeones de la transformación digital. “Dar pasos de bebé antes de salir a buscar el viaje a la luna”, es clave para hacer que todos los empleados sean embajadores de la innovación.

Hay muchos aspectos por los cuales la transformación digital tiene probabilidades de generar fricciones hacia adentro de las organizaciones. Para comenzar, puede alterar el orden organizacional establecido por décadas; el resultado de los cambios disruptivos puede dejar algunas organizaciones internas empoderadas y otras debilitadas. Incluso, el miedo de las personas a ser completamente reemplazadas por un robot está allí y hay que abordarlo. Por lo anterior, es de vital importancia que los primeros pasos en transformación digital sean sólidos, que los empleados de todos los niveles y el liderazgo de la empresa vayan cosechando triunfos que los lleven a explorar proyectos cada vez más grandes y, por lo tanto, de mayor impacto potencial. Después de todo, más allá de las inversiones y de las piezas tecnológicas de la transformación digital, lo más importante son las personas. Contar con colaboradores que en lo individual apoyen los procesos de transformación digital y una cultura organizacional que promueva la innovación, son claves para el éxito de los proyectos transformadores. Una vez que la organización está preparada para acelerar los procesos de innovación, entonces podrán pensar en lanzar su misión a la Luna, o inclusive, soñar con Marte.