Si fuera patrocinador de la selección mexicana, ¡estaría asustado!

La selección mexicana  representa una gran propiedad comercial para la Federación Mexicana de Futbol y ha generado ingresos muy importantes en patrocinios. Hoy en día se vive mucha incertidumbre deportiva que puede empezar a preocupar a sus patrocinadores más grandes.

Los principales “sponsors” de la selección mexicana son Adidas, Citibanamex, Coca Cola, Movistar y la marca México.  Su inversión en patrocinios puede ser más redituable mientras mejor juegue la selección y más se avance en torneos internacionales.

Hoy se vive un momento de incertidumbre con la selección que participa en el torneo de FIFA Copa Confederaciones, que reúne a los países campeones de cada una de las federaciones regionales en las que se agrupa el futbol mundial.

La realidad es que se ha generado un expectativa de la mano del actual entrenador, el colombiano Juan Carlos Osorio, que parecía hacer creer que el equipo era un gran producto deportivo por los resultados, eso genera afición y pone feliz a los patrocinadores.   La realidad es que México ha ganado los partidos de la región de Norte, Centro América y El Caribe (Concacaf) por el nivel bajo de sus contrincantes, como lo son Honduras, Trinidad y Tobago, Costa Rica  y Estados Unidos que ninguno está en buen momento deportivo.  Como dicen por ahí, “En el reino de los ciegos, el tuerto es rey”.

Ahora que nuestra selección se ha enfrentado a equipos de mayor nivel como Portugal, Chile y Alemania por mencionar algunos, esos buenos resultados han desaparecido y deja ver que el equipo está lejos de ser competitivo internacionalmente.  El punto neurálgico viene a mediano plazo, pues en el verano del 2018 es el mundial de futbol en Rusia y es la gran apuesta de los patrocinadores de capitalizar su inversión.

México calificará al mundial sin problema por el bajo nivel de su confederación, pero el riesgo es que al llegar al mundial con la poca consolidación deportiva que tiene, corre el riesgo de ser eliminado en la primer fase, después de jugar solo 3 partidos.  Esto sería un desastre para todos: medios de comunicación, patrocinadores, federación, centros de consumo y toda la industria que se mueve alrededor de este deporte.

El dilema

La realidad de la situación de México se ha dado porque el entrenador Juan Carlos Osorio ha implementado una estrategia de cambiar a los jugadores del equipo según el rival,  no repite alineaciones, no permite consolidar la coordinación y trabajo en equipo.  Esta postura que podría sonar innovadora, pero  no le ha resultado efectiva;  además manejar así un equipo nunca se había visto en el futbol profesional y el palmarés del mismo Osorio no respalda que su estrategia funcione y menos que haya llegado a ser director de nuestra selección, ¡pero ya está ahí!

El dilema se da por la posibilidad de que el equipo no logre los éxitos deportivos esperados y es cuando los patrocinadores levantan la mano y piden a los directivos de la federación mexicana de futbol  que tome cartas en el asunto para corregir este paso del equipo, reemplazar al entrenador o ponerle un asesor!

Una decisión a tiempo

Estamos a un año del mundial y es el momento de tomar decisiones.  Las grandes marcas no pueden darse el lujo de perder el impacto de su patrocinio millonario, y al mismo tiempo la federación mexicana no puede arriesgarse a que ante una mala tendencia, se mantenga todo igual y que el mundial sea un desastre.

Desde el punto de vista comercial y respaldado por lo deportivo, yo si fuera gente de mercadotecnia de la federación, haría un cambio en la dirección técnica, buscaría un mejor entrenador basado en  un buen análisis de candidatos  y le daría tranquilidad a los patrocinadores y a la afición mexicana que es el gran consumidor.  ¡Nos queda solo una bala!, ¿ustedes qué harían?