• Según SmarterCX, los consumidores digitales están siempre conectados, principalmente con sus smartphones

  • PopArt señala que también son cada vez menos confiados de la publicidad convencional

  • Por su parte, Zoomph reafirma que se puede desarrollar una relación cercana con ellos si se explotan sus pasiones.

Por años se ha hablado de los consumidores digitales. En 2014, se les describía como un grupo dependiente de su smartphone y que no desarrollaban relaciones con las marcas. En 2016, ya eran una amenaza para aquellos negocios centrados en el comercio offline. Durante 2018, la prevalencia de las plataformas de streaming y su relación con ellas tomó el escenario principal. Y hace tan solo unos días, ya se les equiparaba con las generaciones millennial.

Lo cierto es que es crucial que las empresas empiecen a desarrollar relaciones sólidas con estos grupos de individuos. Según Reach First, son personas muy informadas a las que es difícil influenciar con mensajes convencionales. Forbes, cree que sería necesario implementar la Inteligencia Artificial para mejorar su experiencia. Por su parte, Strategy+Business señala que tener fuertes nexos puede ayudar a conservar la escasa atención del público.

En este contexto, queda claro que las marcas y negocios deben hacer todo lo posible para conectar con estos consumidores. Sin embargo, el camino a seguir no siempre es evidente. De acuerdo con Fast Company, es difícil porque se trata de balancear el concepto de que cada individuo es único con la idea que no hay una sola persona que no comparta algo con otra. El ISDI señala que el éxito de crear lazos con la audiencia está en seis claves determinadas:

Tener un verdadero entendimiento de los consumidores

Las compañías no pueden relacionarse con una audiencia a la que no conocen. En este sentido, deben explotar al máximo las habilidades y herramientas digitales. Hoy en día, es posible recolectar una cantidad exorbitante de información de los consumidores. Estos datos, con un correcto análisis, pueden dar una gran ventaja competitiva a cualquier empresa.

Desarrollar estrategias integrales

Hoy en día, el universo es principalmente omnicanal. Claro, los consumidores digitales se encuentran en su mayoría en plataformas en línea. Pero es cada vez más común que deseen una experiencia unificada, sin importar la situación. En ese sentido, las empresas deben invertir en campañas que aborden todos los puntos de contacto posibles con el público.

Enfocar la oferta digital a una experiencia de usuario

Como ya se mencionó, los consumidores quieren ser atendidos con una visión integral. Pero este enfoque trasciende los canales de contacto. También implica crear experiencias de consumo reales. Es decir, que los negocios proporcionen un valor agregado en sus servicios, productos y contenidos a través de elementos adicionales y complementarios.

Actualizar constantemente los sistemas

Si las compañías no tienen las herramientas más novedosas a su disposición, corren el riesgo de quedarse atrás de su competencia. Lo anterior no necesariamente significa tener el último software, máquinas o sistemas. Implica también que toda la organización esté actualizada sobre las últimas tendencias que afectan y llaman la atención de los consumidores.

Centrar la experiencia en un sentimiento colaborativo

Los consumidores ya no quieren realizar transacciones individuo-empresa. Desean conectarse con otras personas. En este sentido, los negocios deben escuchar con cuidado la opinión de las audiencias. De esa forma, no solo se podrán atender mejor sus necesidades particulares. También se podrán realizar estos cambios con un enfoque cualitativo, en lugar de cuantitativo. Éstos, a su vez, permitirán reforzar el valor agregado de la compañía como un todo.

Profesionalizar la fuerza laboral

Como ya se dijo antes, no todo son los recursos materiales y técnicos. Los consumidores se verán beneficiados con una fuerza de trabajo mejor preparada y diversa. Es particularmente importante desarrollar perfiles enfocados a la creatividad, la innovación y las ciencias. De esta forma, dentro del mismo equipo de trabajo se pueden detectar áreas de oportunidad para el negocio. Incluso, es posible desarrollar nuevos productos y servicios para mejorar a la marca.