Durante la tarde de este miércoles se registró un sismo de magnitud 5.3 grados al suroeste de Omotepec, Guerrero, el cual fue perceptible en algunas zonas de la Ciudad de México. Los usuarios y algunos medios de comunicación reportan desde redes sociales que la alerta sísmica no se activó.

A pesar de que de acuerdo con reportes oficiales el Sistema de Alerta Sísmica (SAS) se debe activar en la Ciudad de México cuando los movimientos tienen una magnitud cercana a los 6 grados, lo cierto es que existen algunas excepciones que vale la pena considerar, en donde una de las más importante es el epicentro.

Al ser zonas de gran actividad sísmica, el SAS cuenta con mayor número de sensores en las costas de Guerrero y Oaxaca, por lo que aquellos sismos con epicentro en estos sitios con magnitudes entre 5 y 6 grados deberían activar la alerta, incluso cuando el movimiento llegue debilitado o sea imperceptible.

Aunque el sismo de este miércoles se registró en Guerrero y fue superior a los 5.3 grados, las alertas instaladas por el gobierno simplemente no sonaron, pero ¿por qué?

De acuerdo con un reporte del propio SAS, el movimiento fue confirmado por 19 sensores; sin embargo, no se generó la señal de alerta porque la energía desarrollada durante los primeros segundos no superó los niveles de disparo preestablecidos.

Así el sistema generó un efecto moderado que se limitó a un aviso preventivo; la alerta se activa cuando se detectan efectos fuertes que ameritan un aviso público.

EL C5 gana
La explicación fue replicada por el C5 de la Ciudad de México, mismo que ha sido defendido por diversos usuarios de algunos comentarios que recriminan la omisión de la alerta.
La rapidez del sistema y las autoridades para explicar las razones por las que no se activó dicha alarma, fue bien recibida por los usuarios.