Phillip Kotler, el padre del marketing, establece que la quinta etapa de la mercadotecnia es la co-mercadotecnia o co-creación. Esta etapa final permite que las marcas no diseñen solas su servicio o producto, sino que tiene la posibilidad de preguntar a la gente lo que quiere consumir y recibir una respuesta garantizada de éxito.

Sin embargo, muy pocas compañías logran esta etapa de forma magistral. Este momento final se consigue después de muchos procesos y metas cumplidas, pero una vez que se consigue, las posibilidades son generosas.

El co-marketing permite a la marca hacer uso de otro equipo, algo así como “dos cabezas piensan mejor que una”, pero implementada entre marcas. Suena muy similar al co-branding, pero en ese caso se trata de la unión de dos empresas para combinar sus productos o para tener uno nuevo con las dos identidades, y con el co-marketing el sentido va más hacia una integración de equipos.

El objetivo común es una pieza de contenido o un producto promovido entre ambas escuadras con metas que se medirán en una sola, a ambas pertenecerán los logros y resultados, a las dos les beneficiará en un público mucho más amplio, se busca crecer el alcance, los leads y el awareness de marca.

Las ventajas definitivas

Entre las principales ventajas que se encuentran en esta estrategia están:

  1. Justamente la primera es una visibilidad que prácticamente se duplica con los seguidores de la marca asociada.
  2. No hay que conquistar de cero a los consumidores porque ya comparten gustos similares con los de tu público, sino no estarías asociado con esta marca.
  3. Es una estrategia que puede presumir de rentable, pues el presupuesto es compartido y eso siempre aligera las cosas para las dos compañías, que encuentran un equipo profesional sin necesidad de gastar extra.
  4. Los consumidores obtienen una nueva opción que viene a refrescar la oferta de las dos marcas, sorprendes y atrapas de nuevo a los clientes.
  5. Hay un impacto real en la reputación de ambas marcas, al sumarse entre buenas compañías, la credibilidad se dispara.

Tanto el co-marketing como el co-branding son estrategias que no cualquiera puede implementar, pero en el caso de la co-mercadotecnia, el lazo es mucho más profundo y por ende más complejo de manejar, pero con frutos que dirán al estratega que valió la pena.

Las redes sociales suelen realizar en gran medida co-marketing, incluso Twitter anunció recientemente que en su intención de potenciar el contenido en video desde su plataforma, ofrece a las marcas la posibilidad de asesoría sobre cómo y con quién deben acudir para tener un alcance mucho mayor en su plataforma. Quién mejor que la propia red social para señalar el camino a una marca, si ellas tienen datos precisos del comportamiento de tus seguidores o de los influencers que deseas tener bajo la estrategia.

Esta práctica impacta a las agencias, pero al final es un aprovechamiento de co-marketing que de hecho tardaron mucho en pensar. Al final es una demostración del potencial que tiene la estrategia y de por qué deberías saber todo sobre ella.