La creatividad es – en concreto – un proceso estructurado por un pensamiento divergente que permite llegar a caminos no explorados que resultan fantásticos para otros. Está íntimamente ligada a la innovación, pero no es sinónimo de ella.

El concepto constituye actualmente el ADN de las campañas en la industria publicitaria  y más y más aún, de las empresas que cada vez lanzan más productos desbordados de creatividad o servicios de la forma más creativa posible.

Pero esto, ¿en qué las beneficia? El 51 por ciento de las empresas asevera que las experiencias generadas para el cliente son el factor número uno en la promoción de una marca, gracias a que estas son capaces de generar mayor confianza y cercanía con los consumidores.

Así, se puede entender que las compañías inviertan grandes recursos en la creatividad que muestran sus productos, tangibles e intangibles.

Durante 2019 por cada dólar que las empresas inviertan en innovación requerirá 7 dólares adicionales para el despliegue de la solución. Esto representa una inversión alta en ese aspecto, pero denota la influencia que tiene la creatividad en la industria.

Sin embargo, TNS reveló que las marcas identifican como “innovación” en su oferta comercial, sólo el 15 por ciento corresponde a propuestas realmente nuevas. Más aún, ¿se trata de productos realmente útiles para el consumidor?

El objetivo de la firma no es distinguirse por ello, sino que los consumidores la perciban como original, distinguirse por ese toque que la relacione con la creatividad e innovación, características que reditúan en el valor de la marca de forma intangible.

Si bien hace elegir al consumidor una marca sobre otra, también hay que destacar que la experiencia del cliente explica sólo el 1 por ciento del rendimiento financiero de cualquier empresa. Así, que el objetivo detrás no es el económico, sino que apuestan por el engagement que genera en los consumidores.

Una reciente investigación firmada por Harvard Business Review indicó que los clientes conectados emocionalmente con sus marcas son entre 25 y 100 por ciento más valiosos al hablar de rentabilidad que aquellos que simplemente se dicen satisfechos.

Los productos creativos benefician a las empresas, por ello destinan una gran cantidad de recursos a su desarrollo.