¿Por qué Warner Bros. dejó ir a Lego?

Un nuevo capítulo empieza para el Universo Cinematográfico Lego.

Lego anunció hace unos días que ha concluido su relación con Warner Bros. y durante los próximos cinco años estarán trabajando con Universal. El cambio se venía previendo desde diciembre dado el término de contrato e implicará más que una “mudanza” puesto que personajes clave, como Batman, le pertenecen a Warner Bros. por lo que difícilmente “El caballero de la noche” podrá regresar a la pantalla grande en esta modalidad.

Warner Bros. produjo cuatro títulos: “The Lego Movie” (2014), “The Lego Batman Movie”, “The Lego Ninjago Movie” (ambas de 2017) y “The Lego Movie 2: The Second Part (2019). En general les fue bien y los ingresos totales superan, según Box Office Mojo, el billón de dólares. Sin embargo, es también de notar que mientras la primera fue un suceso de crítica y taquilla (más de 460 millones de dólares de un presupuesto de 60 y un 96% en el meta sitio Rotten Tomatoes; cosechó varios premios y su tema musical “Everything is Awesome!” fue también un éxito), las siguientes tuvieron menores ingresos con presupuestos más o menos similares o bien tuvieron menos aceptación por la crítica. “The Lego Ninjago Movie” costó casi 21 millones de dólares, hizo 123 y obtuvo un 55% en Rotten Tomatoes, siendo la de peor desempeño en todos los frentes. El ejemplo más contundente es “The Lego Movie 2: The Second Part” que hizo 192 millones y costó 99; 85% en Rotten Tomatoes donde se indica que “no es tan divertida como la primera”.

Lo anterior permite notar un elemento medular del desempeño de Lego en la pantalla grande y el desarrollo de la marca en dicho medio. En lugar de consolidar, como ha sucedido con el universo más cinematográfico mejor establecido, el de Marvel, la dupla Warner Bros.-Lego, fue decreciendo en su desempeño. Su mayor éxito funcionó gracias a que cuidó, al estilo Pixar, el producto en varios frentes: guion (que funciona para niños y adultos y que sorprendió con su desenlace, dándole mucha más profundidad a una historia que parecía sólo destinada a divertir, hablando de temas como identidad, familia e interacción entre generaciones; además está el factor transmedia que permitía la aparición de personajes de varios universos como los de “El señor de los anillos”, en conjunto con los de DC Comics, situación que difícilmente se vería en otro contexto), entretenimiento, nostalgia y comercialidad. Al final de cuentas, la película era un “comercialote” de los productos Lego.

El rendimiento de la alianza explica en parte porqué Warner Bros. deja ir a Lego o bien Lego busca otro estudio para desarrollar sus historias. Es de llamar la atención que el elegido sea Universal, un estudio que tiene pocas marcas fílmicas. Es decir, no tiene los derechos de DC Cómics o Harry Potter como Warner Bros. o de Marvel como Disney, que fácilmente podrían dar lugar a filmes Lego. Quizás parte de la intención sea impulsar las marcas propias de Lego como Nijago. Universal en sí es conocido como el estudio de “los monstruos”, por lo que será interesante ver si desarrollan algo en ese sentido para un público familiar o si explotan un concepto como “Mi villano favorito” y los Minions (el estudio de animación Dreamworks, es distribuido por Universal).

Lego es una marca sólida por sí misma. La relación con Universal indica un nuevo inicio que tendrá que armar, bloque a bloque, una propuesta fílmica mucho más sólida, donde cada producto de la línea ayude al otro. El universo de historias ahora será distinto y curiosa o irónicamente tendrá que demostrar que “todo es (o sigue siendo) increíble”.

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