Por qué tu productividad va a la baja y cómo corregirlo

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La productividad es una de las características más valoradas por las compañías en la actualidad, incluso si se tienen que realizar ajustes en las oficinas u horarios, las firmas buscan estimularla.

Sin embargo, no sólo las empresas son responsables de propiciar condiciones que permitan el desarrollo adecuado de los empleados, sino que los trabajadores cometen errores fatales que derivan en baja productividad.

Uno de los factores determinantes en la productividad es el espacio de trabajo. Algunos profesionales suelen ignorar pequeños detalles en él, que como consecuencia, aminoran sus resultados.

La segunda es tratar de hacer todo al mismo tiempo. Contrario a esto, dar prioridad a las cosas que tienen mayor importancia promueve culminar las tareas más complicadas y tener tiempo para las más sencillas, logrando un mayor número de metas cumplidas.

Hacer el trabajo sin apoyo tampoco te beneficia. Los empleados de Google recomiendan que se colabore en equipos para avanzar de forma eficaz en los proyectos. Esto conlleva a abrirse y escuchar ideas frescas todo el tiempo de sus colegas, hacer contacto visual, estar disponible para puntos de vista externos. Es una tendencia laboral que encuentra una mejor productividad mediante la colaboración.

Si con todo lo anterior en orden, la organización no llega y sigues sin ser productivo, existen elementos como las apps, que pueden impulsarlo, desde Google Calendar hasta lo que recomienda la página web PC Actual: la aplicación Any.do, que permite a los usuarios crear listas de tareas de manera rápida y sencilla.

Una opción amplíes es aplicar la regla de los 2 minutos que beneficia la productividad en las empresas. Surgió a partir del método Getting Things Done (GTD) desarrollado por David Allen, que sugiere crear listas de tareas específicas para cada contexto:

FASE 1. Si algo te toma menos de 2 minutos ¡hazlo! Así de sencillo, en lugar de tardarte minutos en hacer una lista, simplemente hay que terminar con las actividades fáciles. Entre estas actividades están: hacer llamadas pendientes, responder correos electrónicos, confirmar citas, etcétera.

FASE 2. Se trata de construir nuevos hábitos que tarden menos de dos minutos para realizarse. Por ejemplo, si se quiere aprender un nuevo idioma, la lección en una app dura menos de dos minutos; si se quiere ser mejor escritor, basta con escribir una frase diaria, esto impactará en la productividad positivamente.