Viajar en avión nunca volverá a ser lo mismo. De la misma manera que sucede con diversas aristas de la economía, la pandemia modificará de manera radical la forma en la que este negocio se desempeñará, cuando menos en los meses mas próximos luego de concluida la epidemia.

Las aerolíneas se preparan para reactivar al cien por ciento sus actividades bajo medidas que modificarán de manera irreparable la experiencia del usuario.

Del Covid Free a trajes especiales

En días recientes, se celebró un encuentro virtual en el que el Consejo Mundial de Viajes y Turismo  indicó que es necesario tomar mediadas para reactivar la actividad del sector turístico. En este sentido se planteó la necesidad de denominar certificados de destinos Covid Free, iniciativa que se refiere a la emoción de certificados sanitarios que garanticen que ciertos destinos están libres de virus.

Esto tendrá impactos en la manera en la que viajan las personas ahora, medidas que se asentarán con el paso del tiempo.

“Será necesaria la aplicación de test sanitarios de viaje, se tomarán muestras a los pasajeros antes de subir a un avión y antes de ingresar a un hotel. Por ejemplo, en China, donde ya comenzó la reanudación de actividades, la gente trae un carnet digital con su estado de salud, un pasaporte sanitario, podríamos ver algo similar en Europa y en otras regiones”, detalló Gloria Guevara Manzo, presidenta y CEO del WTTC.

A esto se sumarían medidas de prevención y seguridad en medio de cada vuelo. Los primeros indicios al respecto llegaron de la mano de AirAsia, aerolínea de bajo costo que ha equipado a sus sobrecargos con nuevos uniforme anticoronavirus que podrían convertirse en la norma dentro del sector.

Sin asientos en medio

Las medidas para prevenir un segundo brote del virus en diferentes partes del mundo serían aún más drásticas.

Diversas aerolíneas han planteado la posibilidad de eliminar los asientos intermedios de cada avión medida que s bien busca guardar la sana distancia entre los pasajeros, representará un duro golpe para el bolsillo de los clientes de las líneas aéreas.

Cuando menos así lo refiere Alexandre de Juniac, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), quien indica que el hecho de no vender el asiento de en medio en cada vuelo representaríaun incremento de entre un 43 y 54 por ciento en el costo del boleto, dependiendo de la región en donde opere cada aerolínea.

A decir de Alexandre, el índice de carga máxima se reduciría al 62 por ciento, cifra que quedaría muy por debajo de la cifra de equilibrio del sector, que actualmente se ubica en  77 por ciento. 

“Con menos asientos para vender, los costos unitarios por cada viaje en avión aumentarían notablemente (…) sólo para cubrir los gastos de la falta de esos asientos”, comentó el directivo en un comunicado.

Industria que busca sobrevivir

Si bien la medida tiene un objetivo que intenta cumplir con las medidas de prevención al tiempo que intenta reactivar la operación de estas empresas, la realidad es que no sería suficiente si consideramos que los estándares de sana distancia son de entre uno y dos metros, de acuerdo con las autoridades de salud mundiales. Eliminar el asiento intermedio solo daría una distancia entre pasajeros de apenas 50 centímetros.

Lo dicho por el director general de la IATA cobra especial relevancia si consideramos que la industria se encuentra en una encrucijada.

Recordemos que un reciente informe entregado por dicha organización ha indicado que el brote de COVID-19 obligará a las aerolíneas a reembolsar a sus clientes hasta 35 mil millones de dólares por boletos cancelados.

La cifra es casi la misma que en meses pasados la asociación presentó como el total de ganancias para la industria durante 2019: 35 mil 500 millones de dólares.

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