Netflix tiene interesantes retos frente así. No sólo se trata de la regia competencia que la plataforma de streaming está por enfrentar de cara la llegada de Disney+; el verdadero problema parece estar al interior del propio servicio y su incapacidad no sólo para sumar nuevos suscriptores sino para retener a aquellos que parecían fieles a su suscripción.

Cuando menos esa es una de las lecturas que puede hacerse del último reporte financiero entregado por el servicio de Los Gatos, California, documento en el que la empresa reconoce que durante el segundo trimestre del año perdió 126 mil suscriptores tan sólo en Estados Unidos.

¿Por qué se van 126 mil abonados?

El dato es especialmente importante si consideramos que esta es la primera vez que la plataforma de Reed Hastings pierde abonados en Estados Unidos.

Aunque podría pensarse que el descenso es consecuencia de la inminente llegada de nuevos servicios como Disney+, desde Netflix afirman que todo se relaciona con la alza de precios que los consumidores de aquel mercado subieron que absorber a principios de este año, cuando el plan básico aumento de 8 a 9 dólares, el estándar se incrementó de 11 a 13 dólares y el premium pasó de 14 a 16 dólares.

Si bien los datos que se conocen de manera puntual son los que corresponden a Estados Unidos, lo cierto es que el fenómeno se replicó en todos los mercados que sufrieron un incremento de precios.

“Nuestro pronóstico a la baja fue sensible en todas las regiones, pero un poco más en las regiones con aumentos de precios”, dijo Hastings. “No creemos que la competencia fuera un factor, ya que no hubo un cambio sustancial en el panorama competitivo durante el segundo trimestre”.

Los que se van y los que no llegan

Todo parece indicar que Netflix comienza vivir una crisis interna a considerar. No sólo se trata de los suscriptores que se van. La capacidad de la firma por sumar nuevos abonados también se a puesto en duda.

La empresa informó un crecimiento mínimo de nuevos suscriptores, sumó 2.7 millones (un total de 151.56 millones), muy por debajo de lo esperado por los analistas que anticipaban 5 millones de clientes.

La salida de algunas licencias así como la amenaza de perder otras tantas parecen comenzar a cobrar factura. La salida para Netflix sin duda está en el contenido original; sin embargo la firma deberá hacer algo más para mantenerse en la competencia. Es momento de reinventarse y la cuenta ahora es regresiva; el panorama se pinta especialmente favorecedor para Disney.