El consumidor ha cambiado de manera repentina, irreparable y permanente en apenas unos cuantos meses. Para el marketing no es cosa menor. Muchos aspectos aprendidos, en la nueva normalidad servirán de poco y es momento de reinventarse.

La razón no es otra más que la necesidad de conquistar a un mercado con necesidades, hábitos y prioridades totalmente distintos, mismos que supondrán nuevas formas para conectarse con las marcas.

El consumidor de la “nueva normalidad”

Sin duda la adopción del comercio electrónico será un aspecto que no podrá pasarse de lado. Los datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) para el mercado mexicano son claros.El 55 por ciento de las personas adquiera productos y servicios online para evitar salir de casa, mientras que 8 de cada 10 compradores mexicanos perciben que es algo/muy seguro comprar productos y/o servicios por internet.

Estas cifras hablan de una adopción obligada de las compras en línea que sin duda será uno de los hábitos adquiridos para muchos consumidores.

A estoy deberá sumar otros tantos perfiles y comportamientos de compra que estarán ligados a, por ejemplo, las compras más básicas alejadas del lujo.

De acuerdo con datos de Kantar, los consumidores han reducido de manera radical las compras en productos de lujo y planean seguirlo haciendo durante la recuperación económica. Considerando lo sucedido en el mercado chino, el 61 por ciento de los consumidores ha reducido y eliminado por completo su gasto en productos y servicios considerados como de lujo. De hecho, un 21 por ciento de los mismos espera mantener esta tendencia una vez que todo termine.

Ejemplos como los anteriores pondrán sobre la mesa nuevas dinámicas de relacionamiento con los puntos de venta, pro ejemplo.

Kantar a revelado que la preferencia hacia una tienda o punto de venta se determinará en función de los siguientes aspectos.

  • Cercanía al hogar (62 por ciento)
  • Poca cantidad de gente en el lugar (55 por ciento)
  • Precios accesibles (53 por ciento)
  • Que se cumplan con las medidas sanitarias (52 por ciento)
  • Que no haya filas para ingresar (39 por ciento)
  • Surtido de productos (35 por ciento)
  • Promociones atractivas (27 por ciento)

Una gran tendencia

Lo cierto es que en medio de este mundo de cambios, existe una tendencia que podría dictar gran parte de los esfuerzos de mercadotecnia en el futuro.

Y es que muchos de estos hábitos adquiridos son consecuencia de una macrotendencia que podría estar dictando todo y que el marketing debe considerar.

Hablamos de lo que el estudio “Lo Que Vendrá Después” 2020 desarrollado por Innuba ha denominado como Metaconsciencia colectiva, misma que no es otra cosa más que la conciencia sobre lo que hacemos y sentimos así como el impacto que esto tiene en la comunidad.

Esta tendencia aplicada a marketing puede explicarse en términos generales bajo los siguientes puntos:

  • Consumo consciente: se ha producido un auge de un consumo más ético, sostenible y local, donde prima la salud y el impacto de la compra.
  • Cambio de prioridades: el aumento de una vida más tranquila, con menos planes durante la cuarentena, ha provocado que las personas hayan “reordenado” sus prioridades y sus planes de vida.
  • Recuperación de los pequeños momentos y rituales: un cambio en la forma de relacionarnos con el espacio y las personas, donde prima el tiempo presente y la calidad, así como la recuperación de hobbies y rutinas pospuestas.
  • Mayor consciencia de nuestro impacto: ha crecido la consciencia de las personas sobre el impacto y consecuencias que tienen nuestros actos en general, tanto de consumo como de vida y relaciones.

Lo que supone para las marcas

Esta que parece ser la tendencia que dictará el comportamiento de los consumidores en la nueva normalidad obligará a las marcas ha empatar dos aspectos que aunque por años se han tratado de conjugar, es fácil perderles relación. Hablamos de los aspectos más emocionales con la tecnología.

Mucho se ha puesto en duda si el marketing emocional funciona en la era digital, espacio en el que el consumidor parece ser mas funcional, inmediato y mecánico.

Lo cierto es que la respuesta sería afirmativa si consideramos el papel que ahora juega la metaconsciencia colectiva.

El reto no es menor. En este sentido, estimaciones dadas a conocer por Edelman indican que el 87 por ciento de los consumidores desean establecer relaciones más significativas con las marcas; sin embargo, sólo el 17 por ciento piensa que las firmas comerciales son capaces de construir el entorno ideal para que estas conexiones tengan lugar.

El foco sobre el cual deben trabajar las marcas está en los nuevos drives que mueven el lado más emocional de las audiencias, labor desde la cual se pueden encontrar diversos insights que desemboquen en estrategias con mayores garantías de éxito.

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