M4rk3t1ng B1n4r10: ¿Y si tiene un error de diseño?

Por Luis Miguel Martínez
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@lmuia

Llega el momento más esperado por todos en la empresa, el día del lanzamiento de nuestro producto más reciente. Tan novedoso, que se ha guardado el secreto por meses; cuidadosamente se fue liberando información y creando Buzz en las redes sociales para preparar el mercado para su llegada. Incluso, se filtra información e imágenes secretas. El director general, lo presenta en sociedad, ante la ansiosa prensa que prácticamente transmite su bautizo en cadena nacional. Y ¡Zas!, al llegar a las manos de los consumidores; surge la pesadilla, la que habían comentado en los blogs y en los sitios en internet, el rumor que pudimos acallar con la mejor práctica de (marketing relacional con clientes) CRM: un error de diseño.


Las empresas relacionadas con la producción de alta tecnología saben que los errores de diseño son la posibilidad que todos quieren evitar. Entre más tarde se descubran, más costosos serán. Hoy, parece que el panorama de iPhone 4 de Apple es así. De acuerdo con la BBC, los analistas estiman que el recall puede costar tanto como un millón de Libras Esterlinas /* por intercambiar los millones de unidades entregadas */ y otras soluciones alrededor de £200mil. La solución propuesta anunciada por el ceo de Apple, Steve Jobs, estaría en este rango.

Habitualmente, la innovación genera problemas en las empresas poco preparadas para eso; normalmente, la industria aeroespacial, de computación, y de telecomunicaciones no tienen problemas con el cambio constante y la creación de nuevos productos. Cada una de estas industrias tiene un ejemplo de error de diseño, como el Comet y el Pentium. Afortunadamente, la mayoría de los errores en la industria del silicio, no tienen consecuencias fatales. En el caso del avión de DeHavilland (1952), uno de los primeros con propulsión a chorro, tuvo dos accidentes fatales. Por otro lado, el Pentium en 1994, tenía una falla de diseño y producía errores de cómputo cada 24 días, hasta donde sabemos ninguno con consecuencias fatales.

Hace mucho tiempo que nos acostumbramos a no ver las antenas que tienen los aparatos electrónicos. Es un elemento estéticamente retrógrado, que te refiere a la radio am. Por eso, prácticamente hoy todos los aparatos las tienen ocultas o disfrazadas, gracias al uso de frecuencias de transmisión más altas /*en el rango de los GigaHertz */ se requieren antenas pequeñas menores a 3cm. Basta recordar como los teléfonos hogareños se han reducido de tamaño. Desde el día de la presentación en sociedad del iPhone 4, empezaron las sospechas y el pasado 24 de junio comenzó la pesadilla. Hay dos quejas principales: se pierde la señal y baja la calidad de recepción al tocar la antena –bellamente disfrazada en el borde del teléfono-. La explicación es simple: al tocarla cambia la impedancia de la antena, cambiando las características electromagnéticas. Por eso, los zurdos tienen más efecto en ella que los derechos sobre la antena asimétrica del teléfono. Quien recuerde qué pasa al tocar una antena de TV de conejo, le quedará del todo claro. La solución: aislar la antena, agregando un elemento no conductor /* una banda en cada unidad por £200,000 */ ó guardar la antena dentro del gabinete del teléfono /* el temido “recall” de sólo £1,000,000 de libras */ ó buscar una solución en el firmware y el iOS /* el sistema operativo del teléfono */.

El esperado anuncio de Steve Jobs llegó con la solución más barata, regalar bandas y cubiertas a los usuarios actuales, sacrificando la estética del equipo y exponiendo a Apple en la siguiente batalla de la guerra de los celulares, una vez que en medio de un circo mediático formalizado como el AntennaGate, anunció que todos los smartphones tienen el mismo problema y que es mínimo el número de personas que se han quejado /* el 0.55% de los clientes, algo así como 16,500 usuarios */.

Inmediatamente, comenzaron las declaraciones de Nokia y RIM. Al momento, nadie parece estar contento con este nuevo clima en la industria de telefonía celular y aún queda por ver si la estrategia de Apple es la correcta, y lograr minimizar el efecto del error de diseño.

No te desconectes | No olvides tener en un backup a la mano, como el teléfono minimalista de Modu que carece de teclado.

*Luis Miguel Martínez: Académico e investigador en la Universidad Iberoamericana. Diseña estaciones de radio, dispositivos electrónicos y sistemas de medición industrial; estudia el impacto de la tecnología en nuestra sociedad e investiga sobre las redes sociales y sus aplicaciones. Es escritor de libros y artículos.

Aqui te presento el video de la sesión final de preguntas y respuestas de la conferencia de prensa sobre el iPhone4, efectuada el pasado 16 de julio en Cupertino, California.