Los pecados de la comunicación según Francisco I

Un tema en el que la iglesia quiere mantenerse actualizada son los medios de comunicación, para quienes los papas son una fuente de alta atención

Cuando tu público objetivo externo es de 1,200 millones de personas, y el interno de 5,065, implica un complejo reto comunicacional. Si a ello agregamos una multiplicidad de voceros, el desafío es aún mayor. Así es la Iglesia Católica, hablando en número de fieles, de obispos y de portavoces a escala global, una organización milenaria a la que le cuesta mucho trabajo transitar a la velocidad que los cambios exigen.

Y un tema en el que la iglesia quiere mantenerse actualizada y efectiva, es ante los medios de comunicación que no se detienen y para quienes los papas son una fuente de alta atención. Solamente en el cónclave para la elección del Papa Francisco, había 5.600 periodistas de 65 países y en Twitter ese día hubo más de 7 millones de tuits sobre el tema.

Francisco se ha ocupado del asunto, a pesar que siendo obispo en Argentina no se destacó por su relación con los medios, en cualquier caso, es incuestionable el papel de los papas como “actores” de primer orden en los medios globales y Francisco lo sabe y ha asumido con seriedad y provecho su papel.

En junio del 2015, el papa Francisco creó la Secretaría de la Comunicación, “como una respuesta al contexto actual de la comunicación, caracterizado por la presencia y el desarrollo de los medios digitales y por los factores de convergencia e interactividad, que, proceda con firmeza hacia una integración y gestión unitaria”.

Y su interés, aún fue más allá, al convertir hace apenas unos meses, a la Secretaría en un “Dicasterio de la Comunicación”, con el objetivo de “agrupar a todas las realidades que hasta hoy se han ocupado de la comunicación bajo un nuevo dicasterio de la Curia romana para responder mejor las exigencias de la misión de la Iglesia”.

Dentro de este Dicasterio se agrupan el Consejo pontificio para las comunicaciones sociales; la Oficina de prensa de la Santa Sede; el Servicio Internet del Vaticano; Radio Vaticano; Centro televisivo Vaticano; el periódico L’Osservatore Romano; Servicio fotográfico y la Librería Editora Vaticana. Además, cuenta con dos páginas web, la Agencia Fides, y la cuenta de Twitter del Sumo Pontífice: @pontifex.

Ante el contexto de la situación actual de la comunicación, en medio de las fake news y la pandemia, SS Francisco ha tomado una posición y al mismo tiempo, hace un exhorto para cumplir con ciertas normas y comportamientos que permitan un manejo más profesional y con vocación social de los medios de comunicación.

Durante una entrevista reciente, el papa Francisco, dice que los medios de comunicación tienen la posibilidad de caer en 4 pecados o malas actitudes, que son una constante amenaza para los medios, a saber:

No caer en la desinformación: “doy la noticia, pero solo doy lo malo; la otra mitad no la doy”, dice el papa y agrega que ello va en contra el derecho del individuo de estar informado, y es una de las desviaciones que los medios deben de evitar. 

La segunda es la calumnia, hay medios de comunicación que calumnian sin ningún recato, dice. El medio de comunicación tiene tanto poder frente a las masas que puede calumniar impunemente y ¿quién les hace juicio?, nadie.

Tercero es la difamación, que es más sutil todavía. Toda persona tiene derecho a la reputación. Si uno tuvo un resbalón hace 20 años y pagó la factura, lo hace una persona libre y sin mancha, por lo que no es válido que a través de los medios de comunicación se retome una información sobre algo que ya fue superado y bien resarcido.

Y la cuarta, es un poco arriesgado decirlo, afirma el papa: la coprofilia, el amor a las cosas sucias “literalmente el amor a la caca”, cómo escándalos, todo lo que es sucio y hay medios que se dedican a ello, sean o no verdaderos.

“Creo qué superando esos cuatro límites, la comunicación sería algo maravilloso. Un comunicador que esté cuidando no caer en esos cuatro defectos es un ‘flor’ de comunicador”.

La posición del papa Francisco responde a su interés por utilizar la comunicación al servicio de la Iglesia, un periodismo “hecho por personas para personas y entendido como un servicio a todas las personas, especialmente a aquellas – que son la mayoría – que no tienen voz”.

Crear una infraestructura robusta y profesional, incorporar los medios y las personas, y establecer una política de comunicación congruente y proactiva, son una buena señal. Pero el papa Francisco no solo se ha centrado en el tema de la organización, sino también el de la narrativa. Lo primero que les dijo a los miembros del Dicasterio fue que la comunicación no es un trabajo de oficina, sino “tomar del Ser de Dios y tener el mismo comportamiento, la misma actitud” y esto – puntualizó – “no lo debemos olvidar: se comunica con el alma y con el cuerpo, se comunica con la mente, con el corazón y con las manos, se comunica con todo”.

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