Los 6 miedos que se presentan con mayor frecuencia en un empleado

El miedo es el peor enemigo de un empleado, porque lo único que ocasionará es que no esté concentrado en las tareas que se le asignen, pues estará más preocupado por conservar su trabajo como sea. El problema de enfrentar los miedos radica precisamente en reconocer su existencia, pues si no los detectamos no podemos enfrentarlos y por lo tanto podría ser la diferencia entre destacar, ser brillante o quedarse estancado viendo como somos superados por los demás compañeros que saben enfrentar y reconocer sus miedos.

A continuación mencionaré cuáles son los miedos que con mayor frecuencia se presentan en los empleados, porque esto podría ser una causa más de baja productividad, inseguridad, estrés, incertidumbre, nerviosismo y al detectarlos podríamos tomar medidas que nos ayuden a controlarlos, en aras de ser más efectivos en las actividades que desempeñamos.

1. Perder el empleo

Sin lugar a dudas y de acuerdo con encuestas realizadas por compañías expertas en Recursos Humanos, el mayor miedo al que se enfrenta un empleado es a la pérdida de su empleo y es totalmente compresible esta situación, pues tratándose de gente que tiene familia que mantener, el miedo a perder la chamba se puede convertir hasta en una situación que genere la pérdida de la salud para ciertas personas que no pueden controlar la parte emocional por miedo a dejar de laborar. Si la pérdida del empleo es por falta de capacidad, si habría que preocuparse, pero si corresponde a una mala situación económica del país o de la empresa, tenemos maneras de levantarnos de nuevo y llegar a niveles que nunca hubiéramos imaginado.

2. Al fracaso

Dicen que la gente que le tiene miedo al fracaso es porque tiene sangre triunfadora y eso es muy cierto, aunque la mayoría de la gente prefiere no enfrentar nuevos retos que le pongan a prueba su capacidad porque prefieren mantenerse en su zona de confort que le permitirá sobrevivir más tiempo dentro de las compañías. Gente como Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Bill Gates y Albert Einstein, por mencionar algunos, no triunfaron de la noche a la mañana, también tuvieron sus procesos de ir de fracaso en fracaso, hasta que encontraron su fórmula triunfadora que los llevó al éxito y esas son las mejores referencias que podemos tener para enfrentar los fracasos, lo importante no es como nos caemos sino como nos logramos levantar.

3. Tener compañeros competitivos

El deseo de todo empleado es que no tenga un fuerte opositor que pueda competir por el puesto inmediato para lograr ascender lo más rápido que se pueda, pero aguas si por ahí le meten a un rival de su mismo calibre o que esté mejor preparado, porque entonces sentirá pasos en la azotea que le harán incrementar sus miedos a perder oportunidades de ascenso y también hasta ser separado de la organización.

4. Cambiar de empleo

Hay gente que es muy talentosa, pero su miedo de cambiar de aires y de no creer en su capacidad, evitan que den el salto a otra compañía y están ahí años y años hasta que llega el momento de su jubilación y prefirieron mantenerse en la misma posición dentro de la organización pudiendo crecer y obtener más ingresos en otra empresa.

5. Proponer nuevas ideas

Me parece que esto tiene que ver con el aspecto cultural, pues siempre tenemos miedo de que nos tiren de locos o de tontos por dar a conocer nuevas ideas que ayuden a mejorar procedimientos, la disminución de costos o incremento de ventas y mejor preferimos quedarnos callados a exponer nuestras ideas, que, guardadas en nuestras cabezas no servirán absolutamente de nada.

6. Caerle mal al jefe

También siempre existe el temor de caerle mal al jefe y cuando un empleado tiene esta sensación pasará malos ratos, pues la comunicación y confianza se perderán al instante y después será muy complicado volver a encontrar esa química que debe existir entre jefe y empleado para que fluya todo de manera correcta.

No podemos permitir que el miedo se apodere de nuestra mente, necesitamos trabajar en nuestra seguridad y eso sólo lo puede dar la experiencia, la personalidad y la capacidad técnica que mostramos todos los días en el trabajo. Es tiempo de preguntarnos sí existe algún miedo por parte nuestra y hacer un diagnóstico de cómo superarlo, pues ahí radicará la clave del éxito porque si llegamos a superarlo, seguramente nuestra situación laboral mejorará de manera notable.