Lo que aprendí de #Juayderito

Por Guillermo Pérezbolde
@gpbolde

En los días previos se dio un verdadero fenómeno en las Redes Sociales en México, que captó la atención del público incluso fuera de estas y donde los papeles se cambiaron, ya que en esta ocasión el protagonista de la noticia fue el propio periodista Joaquín López-Doriga @lopezdoriga1

Para los pocos que no se enteraron de lo que sucedió, más abajo está el video de lo ocurrido en una entrevista que realizaba “El Teacher” al actor británico Anthony Hopkins en donde por decir lo menos, todo lo que pudo salir mal, salió mal para el conductor de uno de los noticieros de TV más importantes del país.


Ok, ya todos vieron el video, pero ¿qué podemos aprender de lo ocurrido durante y posterior al evento? En mi caso aprendí dos cosas muy importantes, que me dejan mucho que pensar sobre como enfrentar una crisis en medios sociales.

“Aguanta vara”
Esta fue la expresión que utilizó López-Doriga para referirse a la forma en que enfrenta las burlas y los más de 4,500 comentarios que se dieron en los medios Sociales sobre el incidente, que además se convirtió en Trending topic en Twitter y se crearon sitios web, cuentas de Twitter y Facebook relacionadas a los mismo.

En el pasado hemos visto como figuras públicas como Cantantes, actores o políticos, por criticas o ataques de menor intensidad a las que recibió López-Doriga optan por salirse de las Redes Sociales tratando de huir de la presión, sin darse cuenta que con esto encienden más la hoguera y generan mayor pasión en la gente que critica. No cito ejemplos porque no me interesa desviar la atención o hacer leña de otros árboles caidos.

El hecho de que “El Teacher” aguantara de forma positiva las criticas, cuestionamientos y burlas, y fuera un paso más allá no sólo reconociendo el error sino abordando el tema en público, me habla de un entendimiento sobre cómo funciona la sociedad hoy en día en las Redes sociales, en donde no se puede pretender esconder los hechos que son evidentes para todos.

Congruencia
En los medios sociales se da un fenómeno muy curioso que es el exagerar lo que sucede en la vida offline, llegando en algunos casos a agresiones, insultos y amenazas, producto de los ánimos exacerbados hacía un tema en específico.

Desde el incidente durante el noticiero y hasta el día lunes 21, me dí a la tarea de analizar lo que la gente opinaba sobre el tema en Facebook, Twitter y blogs, y me encontré desde burlas, comentarios graciosos, comparaciones, hasta gente que pedía que quitaran la concesión del canal 2 de Televisa, pasando por la cabeza del periodista y la del productor del programa.

Este mismo ejercicio le he realizado en otros momentos, en situaciones similares con figuras públicas y a diferencia de otras ocasiones, en este caso tanto la empresa, el productor y el propio periodista hicieron un frente común tratando de NO cambiar, ocultar o distraer la atención sobre este asunto y dejaron que fluyera de forma natural, ya que por lo general la presión de este tipo orilla a las organizaciones a tomar decisiones precipitadas y en el caso de las personas las lleva a ocultarse para salir del reflector.

Me ha tocado presenciar eventos similares en donde el afectado ya sea una persona o una empresa, buscan responder a cada una de las quejas o ataques y al final eso termina en un desgaste aun mayor y en el recuento de los daños, no se arregló nada y la imagen de la organización o la persona queda todavía peor.

Con los medios Sociales tenemos al oportunidad de conocer lo que opina la gente de nosotros, pero si vamos a entrar en ellos debemos forzosamente estar concientes de que no todo lo que va a llegar es bueno o positivo y en ocasiones tendremos que pasar por situaciones donde debamos meditar sobre lo que hicimos, tomar las decisiones adecuadas y al final de proceso lo único que debemos hacer es aprender para no repetir el mismo error.

El conocimiento que no se comparte, pierde por completo su valor.